Real Madrid dominó con claridad a Hapoel Tel Aviv con un 102 a 75 este viernes y se puso 2-0 en la serie de cuartos de final de la Euroliga, en una destacada noche de Usman Garuba, crecido ante la baja por lesión de Walter Tavares, y sobre todo de Facundo Campazzo, que presenta una versión descomunal de sí.
El cordobés de 35 años se lució con 23 puntos, 6 asistencias, 3 rebotes y 2 robos, contra 1 pérdida, en 25 minutos en el parquet. “Mis compañeros me dan la confianza. Intento tomar la decisión correcta; a veces no sale y en otras sale bien. Con la confianza del equipo, me enfoco en decidir bien, defender mejor y mantener la fluidez del juego», sostuvo luego de la batalla en la capital española.
El diario El Mundo se rindió a los pies del cordobés. “Fue un tormento el Facu, 10 triples en dos partidos, porcentajes de francotirador. Fue un ciclón el Madrid, espoleado por dos tipos que no entienden el juego si no es desde el puro frenesí”, publicó, en referencia a Garuba y Andrés Feliz. Campazzo, ciertamente, estuvo muy bien en los lanzamientos: acertó los 5 intentos de dobles, 4 de los 7 de triples y su único libre. El tiro no es su su mayor virtud, pero este sábado se lo hizo sentir al equipo israelí.
Su compatriota Gabriel Deck cumplió un papel más acotado, pero que no dejó de ser correcto. El santiagueño jugó durante 18 minutos, en los cuales registró 6 tantos (3 de 3 en dobles, 0 de 1 en triples), 2 pases-gol y 1 rebote. Cumplió con un +7 en el índice de eficiencia, en el que Campazzo descolló con +30. El cordobés resultó largamente el mejor del encuentro, seguido por Garuba con +21.
El esplendoroso presente de Facundo fue evidenciado también en el primer partido de la llave, cuando el número 7 fue otra vez la figura de Real Madrid. En el 86-82 inicial, logrado este miércoles también en la capital española, el base contribuyó con 21 tantos, 4 recobres, 1 asistencia (1 pérdida) en 25 minutos. Aquel día no estuvo fino al buscar el aro, pues falló sus 5 tentativas de dobles, pero brilló en los triples, con un inusual 6/9. Aquellos números le acreditaron un +18 en la medición de eficacia, el más alto entre los jugadores merengues. Ese día Deck anotó 10 tantos (5/7 en tiros de dos puntos) y realizó 1 asistencia.
Este viernes, un espectacular tercer cuarto (31 tantos) fue decisivo para que Real Madrid sumase la segunda victoria en la serie y viaje ahora a Botevgrad, Bulgaria, con un pie y medio en la siguiente etapa del certamen europeo.
Sin Tavares como faro defensivo, Sergio Scariolo, el entrenador blanco, optó por su pivote disponible más puro, Alex Len, como referencia interior de salida. Real Madrid, con un sistema de cambios automáticos luego de los bloqueos y pese a un par de acciones intimidantes de Len, sufrió para contener cerca del aro a Dan Oturu, el mejor de Hapoel, que esta vez aportó 19 puntos y 4 rebotes, pero que el miércoles había deslumbrado con 20 y 17, respectivamente, que contribuyeron a un impresionate +38 de efectividad global.
Los locales tuvieron problemas en la ofensiva, con Mario Hezonja y Campazzo como únicos anotadores de salida. Sin embargo, los ingresos de Théo Maledon y Feliz fueron una bocanada de aire fresco para conjunto merengue, que se repuso con jerarquía y cerró el primer cuarto por delante con un espectacular cierre de Garuba.
La energía de la segunda unidad local, con Garuba en su salsa, obligó al griego Dimitris Itoudis a pedir tiempo muerto dos minutos después del comienzo del segundo acto. El corte sirvió para que el conjunto israelí respondiera con Elijah Bryant y Chris Jones y enfriara al equipo español. Un triple contra falta de Antonio Blakeney confirmó la mejoría de Hapoel, que se marchó arriba al descanso, 40-42.
“¿Nuevo festejo, @facundocampazzo?»
La inclusión de Garuba y Feliz después del descanso encajó a la perfección con la dirección del imparable Campazzo, en un Real Madrid que se despertó. El trío Campazzo-Feliz-Garuba brilló al anotar 17 de los 20 puntos del equipo en los seis primeros minutos del tercer cuarto. El español puso la máxima diferencia para los blancos, de 13 puntos (66-53), a falta de dos minutos y medio, y recibió una atronadora ovación al ser sustituido.
Guiado por la finura de Maledon, Real Madrid encaró 73-62 arriba el último acto. La brecha siguió ampliándose y, ya con todo resuelto, Scariolo dio entrada a un inédito Gabriele Procida, italiano de 23 años, que tuvo tiempo para sumar 5 puntos y certificar un gran triunfo.




