Francisco Cerúndolo, el tenista sudamericano de mejor ranking ATP (25°), pasó por todos los estados de ánimo durante su desafío de la segunda ronda en el US Open, frente al alemán Jan-Lennard Struff (44°), al que venció en cinco sets para clasificarse a la tercera ronda por primera vez en su carrera (hasta ahora sólo había alcanzado la segunda rueda tres veces). Deleite, furia, resignación, alivio, más irritación, más alegría… Todo junto. Así es el porteño.
En un duelo intenso y cambiante, el 24° cabeza de serie se impuso por 5-7, 7-5, 4-6, 6-2 y 6-3, en tres horas y 54 minutos de juego, en el court 5. En la próxima etapa, el porteño espera al ganador del choque entre el estadounidense Taylor Fritz y el italiano Mattia Bellucci.
En un partido con vaivenes emocionales, Cerúndolo tuvo una reacción llena de furia cuando cometió una doble falta, cedió su servicio y, por ende, el set. Golpeó su raqueta varias veces contra el piso, hasta hacerla añicos. Sufrió un warning por parte del umpire (el irlandés Fergus Murphy) y, más tarde, se disculpó.
Pero, curiosamente, lejos de desmoralizarse después de ese momento, se potenció. Comentó el cuarto set quebrándole el saque a Struff y dominó el parcial con holgura. Por esa misma vía transitó en el quinto set. Y se desahogó en el final, arrojándose al piso. Cerúndolo terminó con 19 aces pero 13 dobles faltas, sólo un 53% de primeros servicios, un 74% de puntos ganados con el primer saque, 51 tiros ganadores y 39 errores no forzados.
“Estoy muy contento, fue un partido que no jugué bien. Tuve algunos ratitos, como en el quinto set, donde me salió lo mejor del partido. Él arrancó muy bien, pegando fuerte y errando poco. Yo contaba con que me iba a dar más errores, y me dio muy poco, y yo con la irregularidad que traía le aportaba un poco. Es un jugador peligroso, que es agresivo, te ataca mucho, saca bien, es como que tiene siempre en defensa y hay que bancárselo. Contento por haber bancado”, analizó Cerúndolo, en ESPN, tras el encuentro.
Y añadió: “Estoy feliz la por tercera ronda, era un objetivo. Voy a ver un poco el partido de Fritz y Bellucci, pero tengo un día para recuperarme, para mejorar el juego, feliz de que haya tres argentinos en tercera. la gente se hace sentir mucho”.
Al unirse a Tomás Etcheverry y Mariano Navone, es la primera vez que tres argentinos alcanzan la tercera ronda del US Open individual masculina desde 2018 (Juan Martín del Potro, Guido Pella y Diego Schwartzman).
Un punto maravilloso
Más allá del partido en sí, Cerúndolo fue protagonista de un punto fenomenal que a los memoriosos amantes del tenis les recordó a un tanto -histórico- obtenido por Roger Federer ante Andy Roddick en Basilea 2002, con un salto y smash del suizo ante un impacto -casi- ganador del estadounidense.
En este caso fue en el segundo set, con Struff sacando 5-5 y 40-30. Cerúndolo quiso pasar al europeo con un globo, pero le quedó cortó, Struff intentó definir con un smash de revés que quedó corto, pero el argentino no se resignó y conectó un winner saltando desde el fondo de la cancha para ganarse la ovación del público. Probablemente fue menos espectacular que aquel de Roger, es verdad, pero bastante similar.
Podoroska se despidió ante Swiatek
Alguna vez semifinalista de Grand Slam (en Roland Garros 2020, durante la pandemia), Nadia Podoroska no llegó a esta edición del US Open con altas pretensiones.
Perturbada por las dificultades físicas, la tenista rosarina de 29 años perdió terreno y ranking (es 449°; actuó en Nueva York por el beneficio del ranking protegido). Este jueves, por la segunda ronda, cayó en forma contundente -pero lógica- con la polaca y octava preclasificada, Iga Swiatek, por 6-3 y 6-2, en 1h11m.
Swiatek y Podoroska se habían medido, precisamente, en Roland Garros 2020, en las semifinales, con victoria de la europea. Ahora, en el Grandstand, el tercer estadio en importancia del torneo, Swiatek (seis veces campeona de Grand Slam) logró el 79% de primeros servicios (59% de la argentina), ganando el 78% de puntos con el primer saque y el 73% con el segundo. Le rompió tres veces el saque a Podoroska, logró 14 winners y cometió 13 errores no forzados, uno más que su rival.
Sin embargo, el lunes pasado, por la primera ronda, se dio el gusto de ganar un partido Grand Slam por primera vez desde Australia 2024. Fue ante la suiza Simona Waltert (82°) por 4-6, 7-6 (7-5) y 6-3. Por su participación en singles, la argentina embolsó un premio de US$ 190.000.


