Leonas y Leones ya están embarcados en una nueva ilusión Mundial, la de la Copa del Mundo de Bélgica-Países Bajos 2026 que se desarrolla en simultáneo en dos sedes y en ambas ramas, con cierto recuerdo de la gran edición de 2014, que también los tuvo jugando a la vez, aunque entonces en un único escenario, en La Haya, en tierras neerlandesas. Y justamente aquellas fotos traen recuerdos para ambos, porque los dos seleccionados argentinos se subieron al podio, colgándose la medalla de bronce en un país ideal para celebrar el hockey. Para ellas no fue el mejor sabor, porque el gran objetivo era el partido por el título. Para ellos, fue el primer gran resultado histórico. Hoy, con reminiscencias de aquello y obligaciones del presente, pero también con realidades distintas en un mapa general, renuevan la esperanza del sueño máximo: levantar la copa.
Las Leonas son el segundo mejor seleccionado del mundo y empezarán a recorrer el camino del Grupo B este sábado ante Estados Unidos (12.30 de la Argentina, ESPN) en Bélgica, mismo escenario en el que luego se verán las caras con Alemania y Escocia.
A priori, son grandes favoritas al título. Pero con un escollo que no está en el plano corto pero sí en la tela de araña de las especulaciones: Países Bajos, el seleccionado local es no solo el gran dominador de este deporte en la actualidad sino también el tricampeón vigente (podrían chocar en semifinales). El N° 1 del mundo es el gran rival a destronar: “Siempre se labura pensando en lo más alto y hoy lo más alto en nuestro deporte es Países Bajos, entonces siempre se piensa en un posible partido o cómo le jugaríamos. Pero en este proceso hicimos muchísimo hincapié en crecer nosotras y en hacernos fuertes, primero defensivamente, después con pelota, ajustar córners cortos… Si llega el momento de enfrentar a Países Bajos estamos mucho mejor plantadas”, le dijo a LA NACION Agostina Alonso, una de las capitanas del seleccionado femenino.
La volante que maneja muchos de los hilos del equipo que conduce Fernando Ferrara, no le escapó a a la realidad, aunque no la utilizó como excusa. Las Leonas, más allá de cualquier adversidad, siempre están: “Sí, Países Bajos está por encima. Por contexto, por presupuesto… Como muchos países que están creciendo muchos en los últimos años. Sin embargo, las Leonas siguen manteniéndose ahí, en ese lugar de jerarquía. Cuánto valor tiene la jugadora argentina, ¿no? Porque estamos hablando de un Top 2 del mundo con el contexto en el que vivimos, entrenando en la misma cancha hace 15 años, porque muchas de nuestras jugadoras tienen que trabajan para llegar a fin de mes».
Para la volante de Banco Nación, la preparación del equipo fue completa y acorde a todo lo que representa ponerse la camiseta de las Leonas. A la altura de las responsabilidades que no se pueden obviar: “Somos conscientes de que el objetivo que tenemos para este Mundial y en todos los torneos que juguemos es terminar en lo más alto. Convivimos con eso y no lo tomamos como una presión, sino como una motivación. El legado y la historia de las Leonas son una responsabilidad para seguir escribiendo capítulos nuevos”, resaltó.
El equipo albiceleste, que tiene en su vitrina dos títulos mundiales, los de Perth 2002 y Rosario 2010, además de las medallas de plata de la edición pasada de España-Países Bajos y los bronces de Madrid 2006 y La Haya 2014, sabe que está obligado. Solo una vez, desde el nacimiento de las Leonas en 2000, no subió al podio.
“Este equipo, esta selección, tiene un legado y obviamente que eso está presente (…) Nosotras lo naturalizamos porque todos los días lo trabajamos, luchamos por esta camiseta y sabemos lo importante que es, dejamos todo de lado. Esa entrega, todo ese esfuerzo y todo el trabajo que hacemos es para dejar a la Argentina en lo más alto”, dijo María José Granatto, también capitana junto a Alonso y la jugadora más virtuosa que tiene este seleccionado. Para Majo, que creció con la imagen de aquellas que abrieron la puerta, la albiceleste es innegociable: “Esto es deporte y después se puede ganar o perder. Pero vamos a ir a buscar lo mejor como siempre, la entrega es total”.
Futbolera como la gran mayoría de sus compañeras, la delantera de Santa Bárbara, también se animó a la reflexión por lo que contagió la selección argentina de fútbol en el último Mundial, con Lionel Messi a la cabeza: “Ese Mundial nos dio mucha manija, muchas ganas por estar tan cerca del nuestro. Nos dejó a flor de piel ese orgullo y ese sentido de pertenencia como país. Y este equipo de las Leonas también lo tiene. Realmente nos sentimos muy orgullosas de ser argentinas. Sabemos el lugar que ocupamos, el rol que tenemos también en la sociedad y lo que significa poder representar a nuestro deporte y a nuestros colores”. De paso, armó ella misma la invitación: “Por eso también le dejamos este mensaje al resto de los argentinos: que apoyen, que banquen, que ojalá se pare el mundo también como se para con el fútbol (…) Nosotras vamos a dar batalla para dejar a la Argentina donde tiene que estar.
Para Majo, que sumará su tercera Copa del Mundo al igual que Alonso, este fue “un gran proceso”. Y pese a que de las 20 jugadoras que disputarán esta edición, la mitad debutará, ratificó la fe en lo que pueden dar: “El primer Mundial se disfruta, se vive, te equivocás mil veces y está ahí todo el equipo para bancarte (…) Tenemos un equilibrio muy sano, muy positivo”.
Los Leones, por el zarpazo de la sorpresa
A diferencia de las Leonas, los Leones ocupan un lugar más alejado de la cima de la Federación Internacional: son el 7° equipo del ranking. Sin embargo, también es cierto que en el hockey masculino todo es más parejo y cualquiera le puede ganar a cualquiera. En este sentido, ahora, de nuevo en Países Bajos, vuelve el gran recuerdo que activa la motivación. Allí, en La Haya 2014, los varones se subieron por primera vez a un podio de un Mundial de mayores. A su vez, otro dato sobrevuela por estos días la historia de los caballeros: este 18 de agosto se cumplen 10 años del oro olímpico de Río de Janeiro 2016, el resultado más trascendental del hockey argentino. Y todo está presente.
“La verdad es que llegamos muy bien y con las expectativas altas (…) Pero lo primero, y lo que intentamos transmitirle a los más chicos es que el disfrute es una parte importantísima de todo esto. Son situaciones que pensás que van a durar para toda la vida y pasan rápido. Hay que aprovecharlas”, reflexionó Maico Casella en la previa.
Sin embargo, el goleador surgido en San Fernando y uno de los capitanes albicelestes, no le escapó a las obligaciones: “Apuntamos al podio. El mejor parámetro que tenemos es ese tercer puesto que apostamos a mejorar (…) Tenemos en el plantel a Matías Rey que estuvo ahí y en Río 2016 (Lucas, su hermano, que también estuvo en ambos logros es el DT actual), al igual que Tomás Santiago y ellos son para nosotros referentes, modelos a seguir. Aquel resultado nos abrió la cabeza y sabemos que la Argentina es capaz de lograr grandes cosas y de ser el N° 1 del mundo como también lo fue en ese momento”, remarcó.
Los Leones, que jugarán la instancia inicial en Amstelveen, integrarán el Grupo A junto a Japón, rival de este domingo en el estreno (a las 14); el local Países Bajos y Nueva Zelanda.
“El objetivo es jugar todos los partidos. Porque si jugamos todos los partidos quiere decir que hicimos algo positivo y llegamos hasta el final. Esa es nuestra vara, es alta, pero creo que tenemos un plantel para hacerlo”, se sinceró Thomas Habif, otro de los dueños de la cinta en los Leones. Y resumió: “Hoy tenemos un gran balance en el plantel de experiencia y juventud. Quizás el Mundial anterior nos agarró con mucha gente nueva y lo sentimos (9° puesto). Hoy hay chicos que juegan como si tuvieran 200 partidos internacionales».
Con poco por especular y mucho por jugar en un Mundial que llega a esta edición con nuevo formato, Leonas y Leones ya imaginan lo mejor. Hasta el 30 de agosto rodará la bocha del mejor hockey. Y los dos pretenden estar en carrera hasta ese último día.




