Real Madrid se quedó con el clásico ante Atlético, a quien venció 3 a 2 en un partidazo que pudo haber tenido varios goles más. Apenas un dato para validar esa afirmación: el local realizó 8 remates al arco (de 14) y el Colchonero, 7 (de 12).
Atlético se había puesto en ventaja con un tanto de Lookman, luego de una asistencia de taco de Giuliano Simeone. Pero Vinicius, de penal, y Valverde, dieron vuelta la historia en tres minutos.
El partido mantenía su ritmo electrizante, pero parecía que Real encaminaba la victoria. Sin embargo, Nahuel Molina sacó un terrible derechazo desde 25 metros que se coló en el ángulo derecho de Lunin.
La fiesta rojiblanca apenas duró cinco minutos, porque eso tardó Vinicius en volver a desnivelar el resultado. El brasileño la recibió demasiado solo dobre la izquierda, se hamacó para su derecha y sacó el derechazo esquinado que Musso no pudo desviar.
El derbi continuó con un nivel altísimo de juego y ritmo. Valverde cometió una infracción fuerte desde atrás y a destiempo y se fue expulsado. Y Julián Álvarez tuvo una ocasión clarísima, pero su disparo a colocar desde la medialuna del área dio en el poste en lugar meterse en el ángulo.
El pitazo final decretó el epílogo de un partidazo que pudo ser para cualquiera, pero que terminó con los puntos para el Real, que pudo mantener la distancia de cuatro puntos con el líder Barcelona a falta de 9 fechas.



