Si algo no figuraba en la estructurada agenda que el presidente Emmanuel Macron había organizado en el Palacio de Versalles para despedir ostentosamente al presidente Donald Trump era que este firmara el acuerdo entre Irán y Estados Unidos durante la cena.
Una comedia geopolítica y muy poco protocolar, con un presidente imprevisible, que convirtió nuevamente al esplendoroso palacio en la sede de otro hecho memorable de su agitada historia. Un nuevo «Tratado de Versalles», después de un día francamente desopilante para Trump a lo largo del G7. Estaba de buen humor y llegó tarde a todos lados.
Brigitte Macron y Emmanuel Macron ríen junto a Trump. Foto: BloombergUn retraso poco diplomático
Trump llegó dos horas y media tarde a la cena de Versalles porque habló, en un monólogo delirante, en Evian ante la prensa. Antes de ir a Ginebra en su helicóptero y tomar el avión al aeropuerto de Orly.
Allí lo esperaban 60 automóviles y dos copias de The Beast, el Cadillac blindado que lo transporta. El camino a Versalles se hizo largo, aunque estaban todas las rutas cortadas.
La cena estaba convocada para las 19:30. A esa hora, Trump todavía estaba en Evian. Todo se postergó. Finalmente, Brigitte y el presidente Macron salieron al patio de la corte de honor y esperaron otros 15 minutos a que llegara Trump. El presidente estadounidense decidió hablar nuevamente en el aeropuerto de Orly con la prensa. Nadie entendía por qué hablaba. Nadie imaginaba que Trump estaba «vendiendo» su acuerdo, cuyas partes se estaban negociando en el entretiempo con los iraníes, en sus últimos detalles.
Macron da la bienvenida a Trump en Versalles. Foto: ReutersEl chofer de The Beast 1 se perdió en la entrada del palacio y dobló para el lado equivocado. The Beast 2 quedó varada en el escenario imperial, por razones de seguridad, con Trump en el asiento trasero.
Macron miraba la escena nervioso, incómodo. Brigitte estaba tentada de risa, con su vestido negro y blanco y su look setentista.
Finalmente, The Beast se aproximó a la entrada de la corte real y fue Macron quien se acercó a buscar a Trump, que comenzó por romper el protocolo al caminar delante de la pareja presidencial y besar en las mejillas a la primera dama dos veces.
Trump con los Macron a su llegada a Versalles. Foto: ReutersLa inesperada firma
El programa incluía un paseo por el Salón de los Espejos, una galería con objetos de la Independencia estadounidense y un miniconcierto en la capilla real, en el que Trump aprovechó para hablar por teléfono con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Después de los espárragos con langosta y caviar y el volaille con trufas preparado por el chef Alain Ducasse, y antes de la torta de chocolate caliente y los quesos, apareció el secretario de Estado, Marco Rubio, por detrás del presidente. Presentó a Trump un papel, que este comenzó a firmar con su clásica lapicera de fibra negra. Era exactamente un minuto antes de la medianoche en París.
Trump firma el acuerdo. Foto: EFE/ @Scavino47Brigitte Macron, la primera dama francesa sentada a su izquierda y vestida de negro y blanco, leía de reojo, asombrada. El presidente Emmanuel Macron gritó su primer «¡Bravo!» cuando vio que Trump iniciaba la firma.
Como si estuviera en la Casa Blanca, el presidente Trump terminó de firmar y mostró la página a todos los invitados. Luego llegaron más «¡Bravos!» y aplausos. Por tercera vez, el presidente Trump firmaba un acuerdo que volverá a firmar Estados Unidos con Irán el viernes en Suiza.
Cómo fue la firma
La firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán no figuraba en la agenda de la cena de gala del miércoles por la noche en Versalles. «Fue una sorpresa para nosotros, los ministros», confesó Roland Lescure, ministro de Economía francés, quien asistió a la cena.
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Trump firmó el memorándum de entendimiento con Irán en Versalles
«Vimos a Marco Rubio levantarse y marcharse literalmente», relató el ministro Roland Lescure. «Pero el acuerdo se firmó mucho antes del postre».
«Hubo dos discursos algo formales», explicó el ministro. «Primero, un discurso del presidente Emmanuel Macron, quien dio la bienvenida a todos y mencionó el 250.º aniversario de Estados Unidos».
Después habló Donald Trump. «Durante su discurso, dijo: ‘Tengo un buen acuerdo con Irán y, de hecho, voy a firmarlo’», relató Roland Lescure. «Vimos a Marco Rubio, el secretario de Estado estadounidense, levantarse y marcharse», continuó.
Macron recibe a Trump en Versalles Foto: Anna Moneymaker/Getty ImagesEl secretario de Estado estadounidense regresó entonces con el memorándum de entendimiento. «Retiramos los papeles y se llevó a cabo la firma», explicó Roland Lescure.
¿Cuándo se imprimió el documento? El ministro lo desconoce. ¿Había informado Donald Trump a Emmanuel Macron? «Creo que le informó justo antes, ya que llegaron juntos. Pero, en cualquier caso, para nosotros, los ministros del gobierno francés, fue una sorpresa«, afirmó Roland Lescure.
Fue entre Brigitte y Emmanuel Macron, bajo la atenta mirada de Marco Rubio y Jean-Noël Barrot, el ministro de Asuntos Exteriores francés, que Donald Trump firmó el memorándum de entendimiento. «No fue fácil. Se lo aseguro», declaró el presidente estadounidense antes de rubricar el documento.
Una vez firmado, Donald Trump mostró el borrador del acuerdo a los presentes, lo que provocó aplausos de los ministros franceses y estadounidenses. Emmanuel Macron estrechó la mano de Marco Rubio y Donald Trump, le levantó el pulgar y exclamó: «¡Bravo, buen trabajo! ¡Bravo!».
Desde Teherán, el presidente y cardiólogo Masud Pezeshkian mostraba el mismo documento. Foto: ReutersDesde Teherán, el presidente y cardiólogo Masud Pezeshkian mostraba el mismo documento firmado digitalmente, según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Bahaí.
¿Por qué firmó?
En un giro inesperado en Versalles, Donald Trump firmó el memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra en Oriente Medio y reabrir el Estrecho de Ormuz, en el Palacio de Versalles, tras la cumbre del G7. También para que su firma pase a la historia en el lujo de ese palacio con historia diplomática.
Los presidentes estadounidense e iraní firmaron el memorándum de entendimiento de forma remota el miércoles por la noche, en el que Teherán se compromete a diluir su uranio enriquecido como parte de futuras negociaciones, a cambio del levantamiento de las sanciones de Washington.
Una ceremonia en Suiza el viernes incluirá otra firma para conmemorar este hito y dar inicio a las conversaciones técnicas. Tienen 60 días para ponerse de acuerdo.
«Acabo de firmarlo. Aquí, en Versalles»
Era la 1:46 de la mañana cuando un exultante Donald Trump salió del Palacio de Versalles y volvió a gritarle a los 150 periodistas que esperaban: «Acabo de firmarlo. Aquí, en Versalles», declaró el presidente estadounidense.
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Trump sale de Versalles y confirma que firmó el acuerdo con Irán
Un funcionario de la Casa Blanca publicó posteriormente un vídeo en X que mostraba al republicano firmando el acuerdo junto a Emmanuel Macron, con el pulgar hacia arriba y sonriendo.
¿Un nuevo Tratado de Versalles? Fue en uno de los castillos más bellos de Francia donde se escribió este nuevo capítulo de la historia.
Tres meses y medio después de los primeros bombardeos israelíes-estadounidenses sobre Teherán y el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, Donald Trump firmó, bajo la atenta mirada de Emmanuel Macron. Trump había declarado a la prensa que el acuerdo se firmaría «en las próximas 48 horas».
Costos y beneficios
El objetivo de Emmanuel Macron de invitar a Donald Trump a una «comida de trabajo» al final del G7 en el Palacio de Versalles era ingenioso. Lograr que Trump no huyera de la cumbre en Evian, como ya había hecho dos veces en Canadá. Si quería ver el oro puro de Versalles, debería esperar hasta el último día. Trump ama el oro y los oropeles, y Melania no viajó con él.
Pero el gran interrogante es cuánto costó este juego, que terminó en una noche histórica. La presidencia francesa se niega a precisarlo. Sin embargo, las publicaciones del Tribunal de Cuentas francés pueden dar una idea.
«No es una cena de gala ni nada por el estilo», se apresuró a aclarar Emmanuel Macron en una entrevista con TF1, poco antes de la inauguración de la cumbre del G7.
El Salón de los Espejos, sus candelabros y sus lacayos uniformados no son precisamente baratos.
Trump y Macron en Versailles. Foto: APEl Tribunal de Cuentas francés, en un documento que pasó algo desapercibido y se publicó en 2024, examinó los gastos de la presidencia francesa en 2023. Este informe reveló que la fastuosa cena de Estado celebrada en honor del rey británico Carlos III el 20 de septiembre de 2023, en el Palacio de Versalles, costó aproximadamente 475.000 dólares, además de 80.000 dólares en gastos de cancelación por la visita inicialmente prevista para marzo. El mayor gasto fue el catering, con 166.000 dólares.
Cabe destacar que el Palacio del Elíseo contrató a chefs de renombre con estrellas Michelin para el monarca británico —entre ellos Anne-Sophie Pic y Yannick Alléno— y preparó un menú excepcional: langosta azul, cangrejo y pollo de Bresse con setas porcini, como con Trump, que lo lideró Alain Ducasse.
Aquella noche de septiembre de 2023, además de los 100.000 dólares facturados por personal (trabajadores temporales y extras) y los 90.000 dólares por alquiler de mobiliario y equipamiento, se sumaron 42.000 dólares por «vinos, licores y bebidas».
Una botella doble magnum de Château Mouton Rothschild 2004, un Bâtard-Montrachet Grand Cru 2018 y una magnum de champán Pol Roger Cuvée Winston Churchill 2013 adornaron la mesa.
La cena en el Louvre, ofrecida al primer ministro indio Narendra Modi en 2023, costó 412.000 dólares. En 2024, la recepción del presidente chino Xi Jinping en el Palacio del Elíseo ascendió a 138.000 dólares, e incluso la «modesta» cifra de 90.000 dólares para la cena de Estado con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, en el palacio presidencial.
Este miércoles por la noche, Francia tuvo la oportunidad de deslumbrar al mundo con su grandeza y pasar a la historia como la sede de la firma del memorándum de entendimiento de paz de Teherán. Y conseguir recuperar el proceso de rehabilitación transatlántica entre Trump y Europa.




