El presidente estadounidense Donald Trump leyó un pasaje bíblico este martes en un video que fue retransmitido en un evento religioso, en medio de la guerra con Irán y sus ataques contra el Papa León XIV.
Trump y muchos de sus principales partidarios republicanos y cristianos evangélicos participan esta semana en una lectura maratónica de la Biblia, en un evento promocionado como parte de las conmemoraciones del 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El evento America Reads the Bible -en el que cada participante lee en voz alta un pasaje- se transmite en directo esta semana desde el Museo de la Biblia en Washington y otros lugares. El martes a la noche incluyó un video de Trump, grabado en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en el que leyó un pasaje que llama al arrepentimiento nacional en el antiguo Israel, palabras que durante décadas han sido utilizadas de forma destacada por quienes promueven la creencia de que Estados Unidos ha sido y debería ser una nación cristiana.
La Biblia está “indeleblemente entretejida en nuestra identidad nacional y nuestra forma de vida”, manifestó Trump en un comunicado conmemorando el evento. El comunicado cita a figuras históricas como el líder puritano John Winthrop, a quien describe como alguien que “imploraba a sus compañeros colonos cristianos que se mantuvieran como un faro de fe para que todo el mundo lo viera”.
El texto leído por Trump relata el momento en que Dios responde al rey Salomón tras la construcción del templo, asegurando que ha escuchado sus oraciones, pero advirtiendo que la prosperidad del pueblo dependerá de su fidelidad.
Donald Trump, con un ejemplar de la Biblia, durante una visita a la iglesia de San Juan, frente a la Casa Blanca, en Washington, en una imagen de 2020. Foto: AP La lectura bíblica del republicano llega una semana después de generar controversia por sus ataques al Papa León XIV, a quien acusó de ser «débil» ante Irán, porque este cuestionó el actuar de su Administración en la guerra vigente en Oriente Medio.
Trump ha recibido críticas, incluso de personas cercanas a su partido, por su confrontación con el Papa y también porque publicó una imagen generada con IA donde figura como si fuese Jesús sanando a un herido.
Religión y política
Los críticos sostienen que el evento tiene una lista de participantes marcadamente partidista y que forma parte de un proyecto más amplio para vincular la conmemoración del aniversario independentista con una visión nacionalista cristiana que presenta la fundación del país como esencialmente cristiana, algo que muchos historiadores cuestionan. Los cristianos blancos, en particular los evangélicos, han sido cruciales para la base electoral de Trump.
La lista de participantes -que incluye abrumadoramente a políticos republicanos y partidarios cristianos de Trump- muestra que se trata “claramente un esfuerzo de la derecha y del movimiento nacionalista cristiano MAGA”, declaró Brian Kaylor, autor de “The Bible According to Christian Nationalists: Exploiting Scripture for Political Power” («La Biblia según los nacionalistas cristianos: explotando las Escrituras para el poder político»), en referencia al movimiento “Make America Great Again” de Trump.
“Si quisieran hacerlo como un proyecto unificador, habrían prestado más atención a lograr diversidad política y diversidad ideológica”, añadió Kaylor, presidente y editor en jefe de Word&Way, un sitio progresista que cubre fe y política.
El historiador Jemar Tisby, cuyos libros han cuestionado lo que él describe como la complicidad cristiana con el racismo, criticó el evento en Facebook: “No se puede citar la Biblia mientras se justifica la violencia, la guerra y la exclusión”.
Bunni Pounds, fundadora de Christians Engaged, indicó que leer la Biblia no es suficiente. “La fe sin obras está muerta”, afirmó, y agregó: “Necesitamos primero la palabra para llevar la fe a nuestra vida”.
Donald Trump posteó días atrás en su red Truth Social esta imagen realizada con Inteligencia Artificial. Foto: REUTERS Otros funcionarios en el evento
Otros altos funcionarios han estado leyendo o leerán pasajes bíblicos en persona o por video. Entre ellos figuran miembros del gabinete como el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario de Estado Marco Rubio, así como el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson y varios otros congresistas republicanos.
Entre los destacados partidarios evangélicos de Trump que participan están el evangelista Franklin Graham, el pastor Jack Graham y la pastora Paula White-Cain, quien dirige la Oficina de Fe de la Casa Blanca.
Pounds señaló que la organización invitó a miembros demócratas del Congreso, así como a líderes de algunas denominaciones que podrían considerarse progresistas, pero que no aceptaron.
Cada orador participa por turnos en la lectura continua de los 66 libros de la Biblia tal como los reconocen los protestantes. Los judíos reconocen la parte hebrea de la Biblia que los cristianos llaman el Antiguo Testamento, pero no los libros del Nuevo Testamento centrados en Jesús, mientras que los católicos y los ortodoxos reconocen libros adicionales de la Biblia que no se incluyen en esta lectura. El evento sí incluye cierta representación católica, entre ella el presidente de CatholicVote, que respaldó a Trump en 2024.
El evento implica una lectura integral de toda la Biblia, desde los versículos famosos (“Deja ir a mi pueblo”, “El Señor es mi pastor”) hasta los más desconocidos. Los pasajes abarcan desde la creación del mundo hasta batallas sangrientas y destrucción apocalíptica, desde exhortaciones al amor a Dios, al prójimo y a los necesitados hasta relatos de la vida, muerte y resurrección de Jesús.
La organizadora del evento es Christians Engaged, una organización sin fines de lucro cuya misión declarada incluye “discipular a los estadounidenses en una cosmovisión bíblica y en sus responsabilidades de orar, votar y participar”.
La maratón de lectura llega apenas semanas antes de un evento del 17 de mayo llamado “Jubileo Nacional de Oración, Alabanza y Acción de Gracias”, que se celebrará en el National Mall. Es el acto culminante de “America Prays”, un proyecto que Trump anunció el año pasado en conjunto con los eventos por el aniversario independentista en el que pidió orar por el país y “volver a consagrarnos a una nación bajo Dios”.
Varios de los grupos e individuos involucrados en America Prays también participan en el evento de lectura bíblica de esta semana.




