En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y la crisis que desató la suba de precio del petróleo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió a China y otros países que envíen buques de guerra al Estrecho de Ormuz y ayuden a mantener abierto ese enclave estratégico para el traslado del crudo.
En un posteo en su red social, Trump dijo que «muchos países, especialmente aquellos afectados por el intento de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz, enviarán buques de guerra, en conjunto con Estados Unidos, para mantener el estrecho abierto y seguro».
Trump insistió que Estados Unidos destruyó «el 100% de la capacidad militar de Irán» pero a ese país «le resulta fácil enviar uno o dos drones, lanzar una mina o disparar un misil de corto alcance en algún punto de este estrecho, por muy derrotados que estén».
«Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el Estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza para una nación totalmente descabezada», reclamó el mandatario estadounidense.
De todas maneras, Trump aseguró que «mientras tanto, Estados Unidos bombardeará sin cesar la costa y hundirá continuamente barcos iraníes«.
«De una forma u otra, pronto lograremos que el estrecho de Ormuz esté abierto, seguro y libre», cerró el posteo en Truth Social.
El estrecho de Ormuz es clave en el transporte del petróleo. Por ese paso marítimo transita cerca del 20% del consumo mundial de petróleo.
El pedido de Trump a China apunta a que, como contó Clarín, el gigante asiático puede padecer la guerra en Medio Oriente. Irán es el cuarto productor mundial de petróleo y casi el 80% del toral lo envía a China. Sin embargo, hasta el momento, la reacción de China ha sido limitada. No salió en defensa de Irán, ni ha excedido el nivel de la protesta diplomática y la demanda previsible del cese del conflicto.



