Es febrero, la temporada alta en las playas cubanas. Los turistas, sin embargo, brillan por su ausencia. El mayor recurso económico del gobierno cubano se encuentra en números rojos. Hoteles semivacíos, transportes limitados y escasez de suministros. Son las consecuencias del bloqueo estadounidense. La falta de suministros de petróleo de Venezuela y México ha agudizado la crisis energética que arrastraba la isla. Todo esto hace que las anulaciones de viajes a la isla se multipliquen, como nos explicó Barbara Perez, directora de la agencia de viajes «Cuba Unique», con sede en España.
«Evidentemente el turismo está en baja. Hay muchos menos turistas. Y también hay que tener en cuenta las aerolíneas, pues algunas ya han dicho que van a tener que cargar combustible en República Dominicana. Por el momento, no ha habido cancelaciones desde España, pero sí se han cancelado vuelos desde otros países, Canadá y Perú, por ejemplo. Hasta este mes, nosotros en España hemos podido estar garantizando el combustible. Pero a partir del mes próximo probablemente vamos a dejar de viajar a Cuba porque no sabemos cómo va a suceder con las nuevas limitaciones de combustible. En todo caso, empieza a ser más complicada la realidad y a partir de cierto momento vamos a tener que dejar de ofrecer viajes a Cuba», explica Pérez.
El transporte «lo ves y no lo ves»
La crisis en el turismo ha afectado a numerosos gremios en Cuba. Los daños colaterales se hacen sentir en los restaurantes, los comercios y en los transportes. Yan Manuel Carrio lleva prácticamente toda su vida trabajando como chofer en un taxi que opera desde La Habana.
Un bulevar vacío en una zona turística mientras Estados Unidos bloquea el acceso de cargamentos de petróleo a la isla, Varadero, Cuba. Foto Reuters«Esta situación es muy difícil sobre todo complicada para la gente de la ciudad. Para la gente que vive en los barrios el transporte es como un fantasma. Lo ves y no lo ves. Uno puede esperar tres o cuatro horas y no ves un transporte. Para los taxis se consigue gasolina, pero te la revenden por 4.000 o 4.500 pesos el litro. Normalmente el precio de eso era 600 pesos. Ahí puedes darte cuenta tú de la diferencia. Hemos tenido muchas anulaciones de turistas de Canadá, Reino Unido, Argentina. Antes hacíamos tres, cuatro viajes hasta Varadero por día. Ahora se hace uno solo. Es un poco duro porque no todo el mundo puede trabajar así», sostiene.
Cuba recibió en 2025 escasamente 1,8 millones de turistas, uno de los niveles más bajos en décadas. La escasez de combustible y la cancelación de vuelos internacionales abren la incógnita de cómo evolucionará el sector durante este año que ya presenta las peores cifras de todos los tiempos.
«Hay días en que paso horas sin un servicio», comentó Ramón, un taxista habanero de 52 años, quien afirmó que percibe menos clientes y tiene grandes dificultades para conseguir gasolina.
Cuba necesita importar combustibles porque carece de suficiente capacidad de producción y refinación para cubrir la demanda interna y ahora esas operaciones están casi detenidas por la orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 29 de enero, que amenaza con aplicar aranceles a los países que comercializan petróleo con la isla.
Turistas viajan en un auto clásico mientras Estados Unidos bloquea el acceso de cargamentos de petróleo a la isla, Varadero, Cuba. Foto ReutersComo consecuencia de la carencia de combustibles, varias compañías aéreas han detenido o ajustado sus operaciones, como LATAM Airlines, de Chile, y las rusas Rossiya y Nordwind, que cancelaron sus rutas, mientras Air Canada suspendió vuelos, y otras como Air France, Iberia y Air Europa mantienen conexiones, pero realizan escalas técnicas en terceros países para repostar.
De acuerdo con el economista e investigador cubano José Luis Perelló, las suspensiones impactan de forma directa en la llegada de visitantes internacionales a Cuba y resultan especialmente sensibles las cancelaciones de los vuelos desde Canadá.
«Aunque ese mercado aportó en 2025 el 42 por ciento de las llegadas internacionales, la situación actual ha llevado a operadores y agencias a cancelar paquetes hacia la isla en plena temporada alta», explicó.
Perelló señaló que la escasez energética compromete también los traslados internos y el funcionamiento de instalaciones hoteleras que dependen de grupos electrógenos para la generación de energía, por lo que varios complejos en los polos turísticos más importantes del país han cerrado temporalmente y otros han reducido servicios ante la falta de suministros.
Luis, turista colombiano, comentó que tuvo que ajustar su itinerario de viaje por los problemas con el combustible y, si bien quería hospedarse en un hotel en la localidad de Trinidad, en la central provincia de Sancti Spíritus, tuvo que permanecer en La Habana, luego de que le informaran que la instalación trinitaria había cerrado de manera temporal.
«Cuba goza de atractivos turísticos: cultura, historia, playas y naturaleza (y) en su mejor momento, el sector representó alrededor del 10 por ciento del Producto Interno Bruto del país y generó, por ejemplo, 3.300 millones de dólares en 2017 por concepto de pernoctaciones», explicó el profesor Perelló.
De acuerdo con el académico, en ese mismo año, más de 100.000 empleos directos y cerca de 500.000 vinculados, dependían de esa actividad, que además aportaba liquidez para importaciones e inversiones.
Sin embargo, aseguró, el turismo cubano arrastra un declive desde 2018 y ahora las restricciones energéticas lo acercan a un punto de quiebre.
«Si la industria se agota, será un duro golpe para la economía nacional», aseveró Perelló, quien fuera asesor del Ministerio de Turismo.
La incertidumbre también rodea la realización de la Feria Internacional de Turismo, programada para mayo en el balneario de Varadero, ubicado a unos 150 kilómetros al este de La Habana.



