El presidente de Irán afirmó el miércoles que su pueblo ha sido “víctima del terrorismo” por parte de Estados Unidos, al pronunciar un inusual discurso en tiempos de guerra ante la Asamblea General de la ONU, un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump dijera que podría “aniquilar” a la república islámica.
El presidente Masoud Pezeshkian mostró fotos del fallecido líder supremo Alí Khamenei y de los más de 150 alumnos de una escuela asesinados en los primeros días de la guerra.
“Solo nos hemos defendido. No somos terroristas”, manifestó Pezeshkian ante la Asamblea General. “Nuestro pueblo inocente ha sido blanco de ataques cobardes y agresiones impuestas a nuestro país. Y nos defendimos con la máxima fuerza. Estados Unidos e Israel nos atacaron”.
«(El presidente de Estados Unidos, Donald Trump) debe saber que la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones. Nunca inclinaremos la cabeza ni nos arrodillaremos», afirmó Pezeshkian.
El mandatario -quien, dentro del panorama de Irán, es considerado un político moderado- llegó a Nueva York bajo fuertes medidas de seguridad e intenso escrutinio, y se dirigió a los líderes mundiales un día después de que Trump utilizara el mismo escenario para sugerir que podría “aniquilar” a la República Islámica si no se alcanza pronto un acuerdo para poner fin a la guerra de casi siete meses.
Horas después, Trump dijo a los periodistas que sus principales enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron durante unas tres horas con funcionarios iraníes al margen del encuentro anual. Pero ofreció pocos detalles sobre cómo se desarrollaron las conversaciones o sobre el contenido del intercambio.
“Fue una muy buena reunión”, declaró Trump. Más tarde, el mandatario agregó que los funcionarios iraníes “no eran del nivel más alto, pero es algo”. También el martes, el secretario de Estado Marco Rubio señaló que Trump está dispuesto a reunirse con Pezeshkian mientras esté en Nueva York.
Pero Teherán restó importancia al intercambio no programado del martes, que fue el primer contacto indirecto entre funcionarios de Estados Unidos e Irán desde que se desmoronó un alto el fuego en junio. Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, ratificó la posición del país en las conversaciones al exigir que Washington ponga fin a su bloqueo de los puertos iraníes y libere activos iraníes congelados.
Baghaei indicó que las conversaciones -realizadas de manera indirecta a través de mediadores qataríes- “no eran nada nuevo”.
Pezeshkian habló después de que más de un año de negociaciones intermitentes entre estos dos adversarios históricos no haya logrado producir una solución sostenible. Su discurso se produce mientras continuaban ataques esporádicos en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Irán, donde el transporte marítimo comercial se mantenía por debajo de los niveles previos a la guerra.
Su intervención del año pasado se produjo meses después de la guerra de 12 días entre Israel e Irán, en que muchos de los principales líderes militares y políticos iraníes fueron asesinados.
“Señoras y señores, todos ustedes fueron testigos de que este pasado junio mi país fue sometido a una agresión salvaje y a una flagrante violación de los principios más elementales del derecho internacional”, expresó entonces Pezeshkian.


