Israel atacó este jueves el sur y el este de Líbano y dijo que se reserva el derecho de bombardear Beirut, horas después de que en Washington se anunciara un acuerdo para un alto el fuego condicionado a un «cese total» de los disparos de Hezbollah.
El líder del grupo shiíta libanés, Naim Qassem, criticó este jueves las «humillantes» negociaciones celebradas estos días con Israel y defendió que cualquier alto el fuego debe ser «integral», al asegurar que seguirán enfrentando los ataques israelíes mientras continúen.
«No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza y atacaremos donde sea que decidamos y podamos», dijo en un mensaje escrito, su forma de comunicación más común desde el inicio del conflicto.
La situación en este frente está condicionando las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que reclama el cese de hostilidades en Líbano como condición para un acuerdo que ponga fin a la guerra regional estallada en febrero.
Pese a una manifestación de optimismo por parte de Donald Trump, quien consideró posible alcanzar un acuerdo con Irán este fin de semana, los ataques continúan esporádicamente en el Golfo y las negociaciones están estancadas.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, advirtió el miércoles que cualquier ataque contra la capital libanesa desencadenaría «una reanudación a gran escala de la guerra» en la región.
El presidente libanés, Joseph Aoun, afirmó el jueves que el acuerdo anunciado en Washington tras las conversaciones con Israel constituye la «última oportunidad» para un alto el fuego final y completo.
«Cada parte asumirá su responsabilidad» si no responde de manera positiva, declaró Aoun, según un comunicado de su oficina.
Ataques con drones
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró el jueves que el acuerdo de tregua otorga a su ejército la «libertad» de atacar Beirut si Hezbollah agrede a comunidades en Israel y reiteró que las operaciones en el sur libanés continuarán.
Bombardeso israelíes en el sur de Lïbano. Foto: ReutersPrecisamente en esa zona, la Fuerza Provisional de Naciones Unidas para Líbano (Finul) anunció el jueves por la mañana que un casco azul serbio murió y dos resultaron heridos tras un bombardeo que alcanzó su base el miércoles por la noche.
Esta «declaración de principios», dijo Katz en referencia al pacto, también contempla el mantenimiento de la «zona de seguridad» fronteriza «sin regreso de la población» libanesa que ha sido evacuada del sur del país.
El ejército israelí renovó el jueves su orden de evacuar toda la zona situada al sur del río Zahrani, a unos 40 kilómetros al norte de la frontera, ya que las tropas «siguen atacando» en ese sector infraestructuras de Hezbollah.
La agencia estatal de noticias libanesa NNA reportó ataques israelíes con drones en varias localidades del sur y del este del país. Una pareja y su hija resultaron heridos en un bombardeo contra su vehículo, añadió.
Unas horas antes, el ejército israelí había informado de que una «infiltración de un aparato hostil» había activado una alerta aérea en una localidad del norte de Israel, cerca de la frontera.
«Un duro revés»
El acuerdo de tregua quedó supeditado al «cese total» de los disparos de Hezbollah y a «la evacuación» de todos los miembros del movimiento del sector al sur del río Litani, a unos 30 km de la frontera con Israel.
Israel y Líbano ya habían acordado un alto el fuego el 17 de abril, pero ese compromiso nunca llegó a traducirse en una verdadera calma sobre el terreno.
El movimiento shiíta arrastró a Líbano a la guerra regional iniciada con la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Los bombardeos israelíes han causado más de 3.500 muertos y han desplazado a más de un millón de personas en Líbano desde el 2 de marzo, inicio de las hostilidades, según sus autoridades.
Del lado israelí, 26 soldados y un contratista civil han perdido la vida en territorio libanés.
Irán exige que cualquier acuerdo con Washington incluya un alto el fuego en Líbano.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica de Irán, exigieron el jueves la retirada del ejército israelí de Líbano.
«Apoyar a la resistencia en Líbano es deber de cada uno de nosotros», escribió el general Esmail Qaani, responsable de la Fuerza Qods, la rama de operaciones exteriores de los Guardianes.
Trump, en cambio, quiere «separar» ambos frentes para poner fin a una guerra impopular entre los estadounidenses.
De hecho, el miércoles, la Cámara de Representantes reclamó frenar la guerra en la votación de una resolución simbólica que Trump calificó de antipatriótica.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, afirmó en una declaración escrita que Estados Unidos e Israel buscan «la división» de su país tras haber sufrido un «duro revés» en la guerra.
Con información de EFE y AFP




