El régimen iraní aseguró este viernes que aún no ha tomado ninguna decisión sobre un acuerdo inminente para poner fin a la guerra anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien incluso mencionó una posible firma «este fin de semana».
El plan prevé el levantamiento de las sanciones estadounidenses y el fin del bloqueo que obstaculiza sus puertos, asegura Teherán.
«Hasta el momento, Irán no ha llegado a una conclusión definitiva sobre el acuerdo», aseguró el portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, a los medios estatales.
La agencia de noticias Tasnim apuntó que el presidente estadounidense ya anunció 38 veces en los últimos dos meses que un acuerdo de paz entre las partes era inminente.
Esta aclaración se produce tras el anuncio de Donald Trump de un «excelente» acuerdo de paz con el régimen iraní, aunque este aún no se ha materializado.
Trump añadió que el estrecho de Ormuz se reabriría oficialmente tan pronto como se firmara el acuerdo, lo que podría ocurrir durante el fin de semana. El vicepresidente estadounidense J.D. Vance podría firmar el texto en nombre de Estados Unidos, según indicó.
No obstante, Teherán sigue exigiendo el cese de las hostilidades en todos los frentes, especialmente en el Líbano, y presenta esta exigencia como condición previa para cualquier acuerdo con Washington.
A principios de semana, Irán lanzó misiles contra Israel -el primer enfrentamiento directo desde abril- y reprochó al Estado hebreo que siguiera atacando el Líbano. El ejército israelí invadió el sur del Líbano en el marco de una ofensiva presentada como destinada a neutralizar a Hezbollah, el grupo proiraní.
La agencia iraní Mehr publicó este viernes lo que presentó como un proyecto de acuerdo con Estados Unidos en 14 puntos.
Este prevé el «cese permanente e inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano», el desbloqueo, tras 60 días de negociaciones, de 24.000 millones de dólares de fondos iraníes congelados en el extranjero, y el «levantamiento completo de las sanciones» estadounidenses que asfixian la economía iraní.
Trump lleva mucho tiempo esperando que este fin de semana sea uno de los más importantes para su presidencia.
En medio de «eventos» populares, como el regreso del Mundial a Estados Unidos este viernes por primera vez en 32 años o su fiesta de cumpleaños el domingo, cuando cumpla 80 años, con una velada de combates de la UFC en la Casa Blanca, el presidente necesita firmar un acuerdo con Irán. Especialmente, horas antes de su viaje a la cumbre del G7 en los Alpes franceses.
Pero Trump elevó aún las expectativas para los próximos días al anunciar el jueves que Estados Unidos e Irán sí podrían llegar a un acuerdo este fin de semana, lo que allanaría el camino para poner fin a la guerra de tres meses, ampliamente impopular entre los estadounidenses y que ha sacudido los mercados petroleros mundiales.
Trump afirma que esta vez podría ser diferente.
El avance se produce después de que amenazara con intensificar el conflicto mediante bombardeos más agresivos contra Irán y la toma del control de la industria petrolera iraní, incluyendo la captura de la vital instalación petrolera de la isla de Kharg. Las amenazas del presidente se produjeron tras los ataques mutuos de esta semana, que habían dejado prácticamente sin efecto el alto el fuego temporal acordado a principios de abril.
“Han recibido un golpe como muy pocos podrían soportar”, dijo Trump en un intercambio con periodistas en el Despacho Oval, al explicar por qué confiaba en que, esta vez, se llegaría a un acuerdo. “Y ellos quieren que se concrete el acuerdo mucho más que yo”.
RFI, AFP y Associates Press




