La Fiscalía de Bolivia ordenó la captura del jefe del principal sindicato obrero del país, uno de los líderes de las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, informó este lunes la institución.
Miles de manifestantes, entre ellos los obreros, protestaron este lunes en las calles de La Paz contra el mandatario centroderechista, asediado por bloqueos que tienen cercada a la capital política de Bolivia desde hace más de dos semanas.
Mario Argollo, máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana, fue denunciado de los presuntos delitos de «instigación pública a delinquir» y «terrorismo», dijo en rueda de prensa el fiscal general, Roger Mariaca, quien precisó que la orden fue entregada a la policía.
Las calles del centro de La Paz fueron escenario este lunes de violentos enfrentamientos entre la policía y miles de manifestantes que exigieron la renuncia del conservador presidente Rodrigo Paz, entre ellos seguidores del exmandatario Evo Morales (2006-2020) que llegaron de la zona cocalera del Chapare.
Armados de petardos, piedras, palos y dinamita, los manifestantes intentaron romper un cerco policial para ingresar a las sedes del gobierno y del Poder Legislativo, que tuvieron que abandonar funcionarios y legisladores en medio de fuertes medidas de seguridad. El gobierno no informó si el presidente se encuentra dentro de las instalaciones gubernamentales.
Los choques se produjeron en el marco de protestas que han ingresado en su tercera semana e incluyen cortes de rutas. La manifestación del lunes estuvo liderada por la Central Obrera Boliviana (COB) y el mayor sindicato de campesinos, que es aliado de Morales y del también izquierdista expresidente Luis Arce (2020-2025). Se sumaron además seguidores de Morales provenientes del Chapare y vecinos de la cercana ciudad de El Alto.
Saqueos, barricadas y detenidos Algunos movilizados saquearon un centro comercial y un juzgado e incendiaron mobiliario y objetos que extrajeron para instalar barricadas de fuego y contrarrestar el gas lacrimógeno que empleó la policía para dispersarlos. Varios ciudadanos denunciaron agresiones de algunos manifestantes enardecidos.
El fiscal Roger Mariaca informó que hay 90 detenidos y que sobre el principal dirigente de la COB, Mario Argollo, pesa una orden de detención.
No hubo un balance inmediato de heridos. Según el gobierno, cuatro personas han muerto desde el inicio de las protestas por no recibir atención médica a causa de los cortes de ruta que mantienen cercada a La Paz.
Los manifestantes gritaron “¡Patria o muerte, venceremos!” mientras se dirigían al centro de la ciudad desde El Alto. A su paso, habitantes de esa localidad vociferaron “¡Que renuncie!” en alusión al presidente y se unieron a la marcha.
“El gobierno debe escuchar y trabajar con los sindicatos y organizaciones sociales”, dijo el dirigente campesino Javier Santalla mientras resguardaba un punto de bloqueo en el sur de La Paz.
La ciudad fue escenario la semana pasada de duros enfrentamientos entre los mineros y la policía.



