El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, prohibió este viernes las apuestas deportivas online y los casinos en línea en Brasil. El anuncio llega a nueve días de las elecciones en las que busca otro mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, con quien está muy igualado en las encuestas.
Se trata de una medida provisional que necesita ser aprobada por el Congreso dentro de los próximos 120 días para que sea definitiva.
Lula calificó la medida como «dura, drástica y necesaria» contra lo que calificó de «cáncer». «Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano», defendió la iniciativa el presidente brasileño.
El decreto que firmó este viernes prohíbe «explotar, ofertar, intermediar y publicitar» apuestas deportivas o juegos de casino en línea «en todo el territorio nacional». El veto generó críticas de Bolsonaro -que habló de una medida «electoral» y apuntó a las contradicciones de Lula- y también de los clubes de fútbol, que llevan en su camiseta publicidades de esas empresas.
Sondeos de opinión muestran un alto rechazo de los electores a las llamadas «bets», que Lula ha calificado de «enfermedad» en un contexto de endeudamiento récord de las familias brasileñas.
En el acto que encabezó este viernes, Lula también detalló la fecha límite para que los apostadores rescaten sus fondos de las apps: deberán hacerlo antes de las 23.59 del 5 de octubre, un día después de las elecciones presidenciales. El 6 de octubre las apps quedarán bloqueadas.
Brasil había sancionado en diciembre de 2023 la Ley de Apuestas, que regulaba la actividad.
Lula da Silva anunció la prohibición de las apuestas online. Foto ReutersQuien inició el anuncio de este viernes fue el ministro de Economía, Dario Durigan, en el acto realizado en San Pablo. «A partir de esta fecha no habrá ningún sitio, ninguna aplicación ni ningún patrocinio legal de apuestas en el país», afirmó el funcionario.
Durigan dijo que el gobierno intentó regular el sector, pero que se convirtió en un problema de salud pública, con más de 60.000 millones de reales (11.000 millones de dólares) que pasan de las familias a las casas de apuestas. «Esto causa angustia y vergüenza. Hay gente que incluso se ha quitado la vida por ello», dijo el ministro.
A su turno, Lula redobló su defensa de la prohibición: «No es una broma, es una cosa muy seria que está afectando a la salud mental de millones de personas, personas pobres». Y agregó: «Es como el cáncer, o extirpamos el tumor o el tumor acaba con nosotros».
El gobierno adopta así una medida temporal que pasa a regir de inmediato, a la espera de que sea tratada en el Congreso.
Minutos después del anuncio, Flávio Bolsonaro calificó la medida como «una nueva estafa del Gobierno de Lula».
Lula da Silva en el anuncio de este viernes. Foto Reuters«A solo nueve días de las elecciones anuncia que va a acabar con las apuestas, pero fue su Gobierno el que las legalizó. Los casinos virtuales eran considerados una infracción penal en el Gobierno de Bolsonaro, pero con su reglamentación en el actual Gobierno fueron legalizados», afirmó el senador.
«Cuando autorizó las apuestas, Lula tomó la decisión de perjudicar la vida de las personas para él poder recaudar 20.000 millones de reales y cubrir el agujero provocado por los gastos excesivos del Gobierno. Todo fue fríamente calculado», añadió el candidato opositor.
El mercado de las apuestas en Brasil ha experimentado un auge desde que el propio Lula estableció el marco regulatorio en 2023.
Flávio Bolsonaro cuestionó la decisión de Lula da Silva . Foto ReutersOcho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda, según datos publicados en agosto por la Confederación Nacional del Comercio.
Las estrellas Neymar y Vinícius Junior son de los rostros más representativos en la publicidad del negocio. En el país del fútbol, 13 de los 20 clubes de primera división tienen a una casa de apuestas como patrocinante principal.
Lula vs. los clubes: el enfrentamiento por las apuestas deportivas
La prohibición que confirmó el Gobierno brasileño enfrenta a Lula con los clubes de fútbol del país, que hace días se habían despachado con una carta pública. Bajo la misma modalidad, algunas instituciones reiteraron este viernes -poco antes del anuncio del Gobierno- su defensa del sistema actual de apuestas en línea.
El más duro fue Flamengo. «No se puede crear una regla, llevar a empresas e instituciones a asumir compromisos basados en ella y, de la noche a la mañana, cambiar todo el marco regulatorio», sostuvieron desde ese club de Río de Janeiro.
O Brasil levou anos discutindo como regulamentar as apostas esportivas. O Congresso aprovou, o governo regulamentou, empresas pagaram para operar legalmente no país, fizeram investimentos e passaram a cumprir regras de fiscalização, tributação e proteção ao consumidor.
Não se… pic.twitter.com/RxK2nBe6S7
— Flamengo (@Flamengo) September 25, 2026
Apuntaron a la «seguridad jurídica». «El cambio golpea de lleno al deporte brasileño. Una decisión de esa magnitud afecta al fútbol profesional, las categorías de base, el fútbol femenino, los deportes olímpicos y los campeonatos», profundizaron su postura.
«Prohibir a las empresas que operan legalmente no significa acabar con las apuestas. El juego no desaparece y el mercado clandestino, que representa una porción significativa de la actividad, crecerá y ocupará ese espacio», siguieron desde Flamengo.
Y concluyeron: «El deporte brasileño no puede ser debilitado por una decisión que no elimina el juego, no elimina el mercado ilegal y aún pone en riesgo las inversiones, los empleos y los compromisos construidos dentro de las reglas que el propio país estableció».
Fluminense, por su parte, reclamó «como mínimo, un período de transición adecuado en caso de que haya cambios».
En la misma línea, la asociación que representa a los operadores de apuestas con licencia advirtió el jueves que la prohibición podría empujar a los apostadores hacia plataformas ilegales.
Y este viernes volvieron a mostrar su rechazo. «La prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta», afirmaron en un manifiesto conjunto la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y las 85 casas de apuesta que tenían licencia para funcionar en el país.
Este viernes, Lula les respondió a los clubes. «Que los equipos no me digan que sin las ‘bets’ acaban (…) No tiene nada que ver», subrayó. «Estamos intentando librar al pueblo más humilde del país de matarse por la perspectiva de ganar la lotería», apuntó el presidente.
Con información de agencias


