El bloque Likud, del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, dio vuelta la tendencia inicial y lidera por estrecho margen en las legislativas de este martes, pero sin obtener la mayoría necesaria para formar Gobierno, según los sondeos a boca de urna.
El «bloque del cambio» encabezado por el opositor de centro Gadi Eisenkot recabaría entre 49 escaños de los 120 que tiene el Parlamento, mientras que la coalición de Netanyahu obtendría 52.
Un partidario del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asiste a un acto electoral del partido Likud en Jerusalén. Foto EFE«Que nadie les confunda: el bloque de Netanyahu ha sufrido una derrota aplastante. Se trata de un colapso total, y la ciudadanía les ha dicho que se vayan a casa», afirmaba un mensaje distribuido por el partido Juntos, del opositor Yair Lapid, que quedaba tercero. Pero esa tendencia pareció revertirse con las horas.
Los sondeos a pie de urna dan al bloque opositor 49 escaños: de 21 para Yashar!, de Gadi Eisenkot; entre 12 y 14 para Beyajad (Juntos), liderado por Naftali Bénet; 9 para Los Demócratas de Yair Golán; y de 7 para Israel Beitenu, de Avigdor Líberman.
El bloque de Netanyahu rondaba los 52 escaños: con 27 para el Likud del mandatario; 7 para el ultraortodoxo Shas liderado por Aryeh Deri; entre 6 y 7 para Poder Judío, de Itamar Ben Gvir; en torno a 6 para Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich; y 6 para Judaísmo Unido de la Torá, Yaakov Asher. Algunos sondeos incluso le adjudicaban llegar a las 60 bancas.
Los partidos árabes obtendrían 19 escaños en las elecciones de este martes en Israel, según los sondeos a pie de urna, frente a los 10 que obtuvieron en las elecciones de 2022, lo que los podría convertir en clave para la formación de un gobierno opositor.
Según los sondeos publicados por las principales cadenas del país, la Lista Conjunta de vertiente izquierdista obtendría entre 12 asientos en la Knéset (Parlamento), y el partido islamista Raam otros 7 escaños.
En ese marco, Netanyahu pidió en la madrugada de este miércoles esperar a los resultados definitivos de las elecciones, pero apostó por un gobierno de derechas sin «los partidos árabes y antisionistas».
Cinco horas después del cierre de urnas, el primer ministro israelí habló ante decenas de seguidores en la sede electoral de Jerusalén, donde mencionó el régimen iraní y aseguró que luchará junto con el presidente estadounidense, Donald Trump, por «acabar con esta amenaza para siempre».
«Israel tiene una oportunidad única, junto con nuestro socio, el presidente Trump, de eliminar para siempre la amenaza existencial que representa Irán», aseguró Netanyahu a los periodistas, tras varios días de amenazar con una nueva campaña de bombardeos contra la república islámica.
Durante una intervención de unos diez minutos, Netanyahu también citó pasajes de las Escrituras, relató una visita al Muro de los Lamentos y agradeció el apoyo de sus socios de la coalición derechista, de su esposa, Sara, y de sus hijos. Por último dio las gracias «al Creador del Universo», por darle «fuerza para seguir luchando por Israel».
Alta participación
La participación final alcanzó el 77,7 %, casi ocho puntos por encima de la registrada en los últimos comicios de 2022 y la cifra más alta desde 1999, con un fuerte repunte del voto en las ciudades árabes.
Un total de 5.695.682 israelíes acudieron a las urnas, que cerraron a las 22.00 hora local. Las tres ciudades más grandes de Israel registraron una participación por debajo de la media: del 65,9 % en el caso de Jerusalén, 65,4 % en el de Tel Aviv y 61,6 % en Haifa.
La participación en las principales ciudades árabes se ha disparado en cambio, con uno de los saltos más llamativos en Um al Fahm, donde la participación ha sido del 75,7 % frente al 38,3 % que se registró en 2022.
Otros casos representativos son el de Nazaret (norte), que ha pasado de un 48,3 % en 2022 al 72,2 % este año; o Rahat (en el sureño desierto del Néguev), que ha crecido de un 60,6 % a un 82 %.
Otras importantes localidades árabes también han registrado porcentajes cercanos a la totalidad, como Tamra con un 83,2 % o Sajnin con un 86,8 %, ambas en el norte del país.
La participación en las localidades y ‘kibutz’ próximos a la frontera con Gaza, las comunidades tradicionalmente izquierdistas que resultaron más golpeadas por los ataques de las milicias gazatíes el 7 de octubre de 2023, osciló entre el 25 % de Nir Oz y el 72 % de Reim, mientras que en Kisufim fue del 54,8 % y en Beeri del 36 %. En Sderot, ciudad de mayoría conservadora, la afluencia fue del 72 %.


