Los expertos cubanos estimaron el miércoles que la temporada ciclónica del Caribe, el Atlántico Norte y el Golfo de México de este año, que comenzará en las próximas semanas, será menos activa de lo normal con el desarrollo de unos 11 organismos tropicales.
Un reporte del Instituto de Meteorología (Insmet) publicado por el portal oficial Cubadebate indicó que la presencia del fenómeno conocido como El Niño —que provoca el cambio en la temperatura del aguas— contribuirá a una temporada más calma en la región.
“La temperatura superficial del mar en la franja tropical del Atlántico Norte ha registrado un cierto enfriamiento durante las últimas semanas, lo que no favorece el incremento de la actividad ciclónica”, expresó el informe del Insmet.
Agregó que “no obstante, los modelos indican la posibilidad de un incremento de las anomalías positivas de la temperatura superficial del mar en los meses de agosto, septiembre y octubre en el Atlántico y el mar Caribe”.
Si el fenómeno del El Niño se presenta ligero no limitaría la actividad ciclónica, pero si es moderado o fuerte —como estiman los expertos— sí suele disminuir el impacto de dicha actividad.
La temporada ciclónica comienza el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre.
Históricamente, la mayor frecuencia de tormentas ocurre entre finales de agosto y septiembre, siendo el 10 de septiembre el día considerado como el pico climatológico.
Para este ciclo el Insmet pronosticó el desarrollo de 11 organismos tropicales, cinco de los cuales podrían alcanzar la categoría de huracán y de ellos dos podrían ser de gran intensidad.
Se espera que ocho se desarrollen en el Atlántico, dos en el Caribe y al menos uno en el Golfo de México.
En lo que a Cuba se refiere el peligro de ser afectada por un huracán es “moderado” con un 40% de probabilidades, mientras que el de ser golpeada por una tormenta tropical –a veces más dañinas por el poder de los aguaceros—es de un 75%.
La temporada de 2025 incluyó el desarrollo de 13 tormentas con nombre —las que ameritan un apelativo por su fuerza—, de las cuales tres se convirtieron en huracanes de gran intensidad incluido el devastador Melissa que dejó decenas de muertos y golpeó a Jamaica, Cuba, Bahamas y Bermudas, afectando también a Haití y República Dominicana.




