La región separatista somalí de Somalilandia, solo reconocida en el mundo como un país independiente por Israel, inauguró este lunes su primera embajada, en la ciudad de Jerusalén, según imágenes difundidas por el Ministerio de Exteriores israelí.
En ellas, aparecen tanto el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, como el presidente de esta región somalí, Abdirahman Mohamed Abdullahi, cortando un lazo de terciopelo junto a una placa en la que se lee: «Embajada de la República de Somalilandia».
Somalilandia, protectorado británico hasta 1960, no está reconocida internacionalmente, aunque tiene constitución, moneda y gobierno propios. Israel la reconoció como estado en diciembre de 2025, lo que provocó un amplio rechazo especialmente en África, el mundo islámico, China y la Unión Europea (UE).
Israel considera Jerusalén (incluida su parte este, ocupada en 1967 y anexionada unilateralmente en 1980) como su capital única e indivisible, algo que no reconoce la comunidad internacional, mientra que los palestinos reclaman Jerusalén Este como su capital.
Solo seis países -Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay y Estados Unidos- mantienen sus embajadas en Jerusalén Oeste. La mayoría de naciones tienen su embajada en Tel Aviv y cuentan con oficinas o consulados en Jerusalén, algunos como el de España establecidos antes del nacimiento del Estado de Israel, en 1948, y que sirven para dar servicio a los palestinos.
El presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdullahi (i), y el presidente israelí, Isaac Herzog (d), brindan en la residencia presidencial de Jerusalén, el 14 de junio de 2026, durante su primera visita a Israel. Fotoe EFE / Abir SultanEn diciembre de 2017, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció oficialmente el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, y en 2018 trasladó allí la embajada estadounidense. Javier Milei prometió hacer lo mismo, pero aún no lo concretó.
A fines de diciembre Israel anunció el reconocimiento de Somalilandia, una república que se separó de Somalia y que hasta ahora no había sido reconocida por ningún otro país.
Este territorio, del tamaño de Uruguay (175.000 km²) y situado en el extremo noreste del Cuerno de África, es considerado como «un Estado independiente y soberano» por Israel.
Somalilandia se segregó y declaró su independencia en 1991, cuando Somalia se hundía en el caos tras la caída del régimen militar del autócrata Siad Barre. Desde entonces funciona de manera autónoma y se distingue por una relativa estabilidad en comparación con Somalia, afectada por insurgencias islamistas y por conflictos políticos.
Los motivos detrás del reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel
El sorprendente reconocimiento por parte de Israel de la región separatista de Somalilandia ofrece al Estado hebreo un acceso sin precedentes al mar Rojo y una plataforma para atacar a los hutíes de Yemen, aliados de Irán.
La medida podría ayudar militarmente a Israel contra el llamado eje de resistencia de Teherán en Oriente Medio, pero también convierte el Cuerno de África en un nuevo campo de batalla, según los expertos.
Somalilandia tiene una alta importancia geoestratégica. Ofrece acceso directo al golfo de Adén y al estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas de transporte marítimo comercial más transitadas del mundo, que conecta el océano Índico con el mar Rojo y el canal de Suez.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Foto EFE / Ronen Zvulun / Poo. También se encuentra muy cerca de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, que han atacado repetidamente a Israel desde el inicio de la guerra de Gaza desencadenada por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
La alianza de Somalilandia con países de la región no es nueva.
Los Emiratos Árabes Unidos operan una base militar en el puerto de Berbera de la región en virtud de un acuerdo que se remonta a 2017. Algunas fuentes afirman que Abu Dabi, aliado de Israel, podría facilitar el acceso de Israel a la instalación
El año pasado, Somalilandia también entabló negociaciones con Etiopía, país sin litoral y aliado de Israel, para construir un puerto en su costa.
La nueva alianza de Israel alimenta aún más su creciente rivalidad con Turquía. Ambos países han estado enfrentados en su intento de expandir su influencia sobre Siria. Además, Ankara aspira a enviar tropas a la Franja de Gaza en el marco de una fuerza internacional de estabilización liderada por Estados Unidos.
Israel ha rechazado categóricamente esa posibilidad, destacando los vínculos de Turquía con el grupo islamista Hamás.
Turquía ha tenido durante mucho tiempo presencia en el Cuerno de África y considera a Somalia casi como un «país satélite».
Con información de agencias




