Lejos de cualquier desescalada en la guerra en el Golfo, Donald Trump afirmó de madrugada que el ejército estadounidense «ni siquiera ha empezado a destruir lo que queda en Irán», amenazando con atacar puentes y central eléctricas. «Es lo que sigue», dijo mientras Teherán prometía «ataques más devastadores que nunca».
En una publicación reciente en redes sociales de Truth, Trump elogió a las fuerzas estadounidenses como las «más grandes y poderosas», diciendo que su objetivo serían «los puentes, y luego las centrales eléctricas». Esto ocurre tras un ataque aéreo contra un puente en construcción en Karaj, ciudad al oeste de Teherán, la capital iraní, que dejó ocho muertos y casi 100 heridos.
El posteo completo rezaba: «Nuestras Fuerzas Armadas, las más grandes y poderosas (¡con mucha diferencia!) del mundo, ni siquiera han empezado a destruir lo que queda en Irán. ¡Luego los puentes, después las centrales eléctricas! El nuevo régimen sabe lo que hay que hacer, ¡y hay que hacerlo RÁPIDO! Presidente DONALD J. TRUMP».
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que la imagen de Estados Unidos «nunca se recuperará» tras el ataque al puente.
Funcionarios estadounidenses afirman que el puente bombardeado en Irán se utilizaba para transportar materiales para drones militares iraníes.
Sin embargo, Irán insiste en que el puente era infraestructura civil, lo que, de ser cierto, convertiría el ataque en una violación del derecho internacional.
En respuesta a Trump, Irán prometió «ataques más devastadores que nunca». El ejército iraní afirmó que la guerra continuará hasta que sus enemigos se enfrenten a la «humillación» y la «rendición», advirtiendo específicamente a Estados Unidos contra una invasión terrestre.
Un vocero de la cancillería iraní expresó que “lo importante para la nación iraní es defenderse de esta agresión, y estamos preparados para cualquier tipo de ataque, incluido un ataque terrestre”.
Irán lanzó nuevos ataques contra Israel y los países del Golfo, tras la intensificación de los ataques de Estados Unidos e Israel contra la infraestructura iraní.
En Kuwait, la refinería de petróleo Mina al-Ahmadi se incendió tras un ataque con drones, sin que se reportaran heridos.
Funcionarios kuwaitíes también afirman que Irán atacó una planta desalinizadora de agua. Oriente Medio depende de estas plantas para el 90% de su agua potable.
Estados Unidos e Israel atacaron Irán el 28 de febrero tras fracasar una serie de rondas negociadoras para desactivar el plan nuclear iraní y su programa de misiles. En el ataque murió el máximo líder el ayatollah Ali Khamenei. Teherán respondió con una masiva andanada de ataques con drones y misiles balísticos en todo el Golfo y cerrando el paso del Estrecho de Ormuz. La guerra que según Trump duraría unas tres semanas, ya lleva mas de un mes sin señales de terminar.




