Lima. Enviado especial. La candidata de derecha Keiko Fujimori se imponía por una diferencia mínima de 50,7 por ciento de los votos sobre su rival de izquierda, 49,3% en las elecciones presidenciales de segunda vuelta en Perú, según el cálculo de boca de urna de la encuestadora Ipsos al cierre del comicio este domingo.
La diferencia está dentro del margen de error de modo que se confirma el empate anunciado por otros sondeos a lo largo de la campaña. El anticipo constata además la polarización que experimenta el país. Los números de Lima en cambio dieron un contundente triunfo a Fujimori por 66,1 a 33,9.de su rival de izquierda. En el interior la estadística fue a la inversa. Sánchez sumó 67,8 por ciento contra 32,2 de la líder derechista. Otro sondeo de la firma Datum da un resultado similar: Keiko se impone por 50,53 % a 49,47% a nivel nacional
El director de Ipsos, Alfredo Torres, había aclarado que el conteo en boca de urna tendría un margen de error de más o menos tres puntos. Es una diferencia de apenas 15.000 votos. Esta empresa está asociada con la organización Trasparencia que movilizó 5000 funcionarios para reclutar los datos de las actas, lo que se espera que amplie la información y la claridad sobre los resultado. Esa información estaría disponible a las 22 hora de Argentina. Pero los resultados oficiales recién se conocerán a mitad del mes de julio, anticiparon las autoridades electorales.
En los datos inicial difundidos por Ipsos no se incluyen el millón doscientos mil votos de los peruanos en el exterior.
La jornada se desarrolló con normalidad en todo el país, con algunos pocos incidentes relacionados con la invalidación de la cédulas de votación por algunos fiscales, pero el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo, rechazó cualquier narrativa de fraude en este proceso. Se trata de boletas de votación marcadas irregularmente y al menos un intento de toma del local de sufragio.
El funcionario dijo que detectaron quince incidencias en diferentes centros de votación, principalmente de Lima. «Fueron personeros (delegados de partidos) quienes invalidaron las cedulas de votación», indicó el presidente del Jurado y aclaró que esta situación «en ningún caso, invalida la mesa» de sufragio.
Ha pesado en las elección el fuerte rechazo que arrastran los dos candidatos. Más del 70% del país no había votado por ninguno de los dos en la primera vuelta de abril. Fujimori sumó 17,18% mientras que Sánchez 12,03%, en tanto que sondeos de fines de mayo daban a ambos un elevado nivel de rechazo.
Magali Quiquia, de 44 años y quien vendía un tradicional plato peruano llamado pachamanca en las afueras del colegio Novelista José María Arguedas en Lima, dijo a la prensa que su voto fue nulo porque ninguno de los dos candidatos la convencieron. “Hace cinco años me decepcionó (el expresidente Pedro) Castillo con su corrupción y el ‘sombrero’ Roberto Sánchez es igual… Keiko Fujimori tampoco ha hecho nada teniendo tantos congresistas”, dijo.
Los que se oponen a Fujimori la relacionan con la herencia autoritaria y de corrupción del gobierno de su padre Alberto Fujimori fallecido en 2024, mientras los cuestionamientos a Sánchez apuntan al temor de su alianza con Pedro Castillo, percibido como corrupto y caótico. En la breve gestión de 16 meses de Castillo hubo más de 70 cambios ministeriales.
Fujimori y Sánchez desayunaron temprano frente a las cámaras, siguiendo una tradición electoral local en la cual los candidatos se muestran comiendo y conversando. Desde San Juan de Lurigancho, el municipio más populoso de Perú, Fujimori llegó junto a sus dos hijas adolescentes y dijo que esperaba que esta ocasión sea su último desayuno como candidata presidencial. Era la cuarta vez que buscaba llegar al Palacio Pizarro..
Sánchez desayunó junto a sus padres, esposa y dos hijas pequeñas en Huaral, su provincia natal. Exhortó a los peruanos “de los pueblos más profundos” a cumplir con su voto para afianzar “la democracia, la justicia el desarrollo y la lucha contra la pobreza”.
El alza de la delincuencia ha sido una delas mayores inquietudes del electorado, incluso por encima de la inestabilidad política que ha provocado el desfile de ocho presidentes en la última década. Esa una de las mayores herramientas de Fujimori, de 51 años, que prometió mano dura contra la delincuencia urbana. También sobre otro fenómeno que ha crecido que es la extorsión. Las gavillas reclaman pasos a las empresas y si no cumplen asesinan a sus ejecutivos o empleados. Una de las más afectadas son las compañías de logística de transporte.
Del lado económico, Sánchez aprovechó los contactos con los periodistas durante la jornada para intentar aliviar la preocupación del centro político, al sostener que no se opondría a las inversiones extranjeras, incluidas las de Estados Unidos y China. Aunque no descartó renegociar los contratos de extracción de recursos naturales, en especial los de minerales y gas natural .
Los centros de votación en distritos limeños como Miraflores y Los Olivos registraron colas fluidas desde temprano, según pudo observar Clarín en una recorrida. En una de esas filas, una joven veinteañera le comentó a este enviado que no estaba interesada en votar y, si lo hacía, era para evitar la multa. “Nos llevaron a decidir entre dos que no queremos”, sostenía, señalando que ese sentimiento lo comparte con la mayoría de sus amigos de la misma edad.
Estados Unidos siguió de cerca la votación. El embajador de ese país, Bernie Navarro, visitó un colegio de Lima para observar y “asegurar que hay aquí transparencia”, según dijo a su salida a la televisora Latina. “Estados Unidos quiere trabajar con cualquier candidato que salga”.




