La educación emocional ocupa un lugar cada vez más importante en la vida escolar. Con ese eje, más de 600 docentes, equipos directivos, representantes legales y profesionales de apoyo de instituciones de gestión privada participaron de la formación «Ecos del cuidado: encuentro para una escuela más humana y afectiva», organizada por la Dirección de Educación Privada del Ministerio de Educación. Se desarrolló este martes en el Centro de Convenciones y la ministra de Educación, Silvia Fuentes, acompañó la jornada.
La formación propuso estrategias para abordar los desafíos cotidianos que atraviesan las escuelas, con herramientas orientadas a mejorar la convivencia, la escucha, la resolución de conflictos y el acompañamiento de los estudiantes desde una perspectiva socioemocional.
«Hoy nuestros docentes trabajan en una escuela muy distinta a la de hace algunos años. Esa realidad exige nuevas herramientas, otras estrategias y nuevas formas de liderazgo. Por eso impulsamos espacios de formación que también ponen el foco en el cuidado emocional de los estudiantes. Por pedido del gobernador Marcelo Orrego, apostamos a una gestión más humana, que acompañe, construya redes y dé respuestas a cada situación que se presenta», expresó la ministra Silvia Fuentes.
La propuesta se desarrolló en dos bloques. El primero, «Educación emocional por competencias y convivencia escolar», estuvo a cargo de los especialistas Lucas Yúdica y Belén Garay, quienes compartieron recursos para promover la autorregulación, la empatía y la resolución de conflictos dentro del ámbito escolar.
El segundo espacio fue el escuchatorio filosófico «El derecho a equivocarse y la escucha como acto pedagógico», coordinado por el doctor en Filosofía Pablo Atencio. Allí se reflexionó sobre el valor pedagógico de la escucha y la importancia de reconocer el error como una oportunidad para aprender, generando ambientes donde los estudiantes puedan desarrollarse con confianza y respeto.
La directora de Educación Privada, Andrea Fernández, destacó que «la escuela educa para la vida y eso implica formar integralmente a las personas. Promover habilidades socioemocionales ayuda a que los estudiantes aprendan a convivir, a respetar al otro y a desenvolverse mejor dentro y fuera del aula. Esta formación estuvo pensada para brindar herramientas concretas a quienes acompañan todos los días las trayectorias de niños, adolescentes y jóvenes en las instituciones educativas».
La actividad formó parte de la agenda de formación continua que impulsa el Ministerio de Educación, en este caso a través de la la Dirección de Educación Privada, con propuestas orientadas a responder a los desafíos de las comunidades educativas y a brindar recursos que puedan trasladarse a la práctica cotidiana en cada escuela.




