Mujeres + Mineras llegó al departamento de Ullum, una iniciativa que busca algo tan concreto como necesario: que más mujeres emprendedoras del interior puedan fortalecer sus proyectos con herramientas actuales, acompañamiento profesional y una vía de financiación pensada para invertir y crecer.
Recientemente se realizó el encuentro con mujeres del lugar que pudieron plantear las inquietudes de su proyecto a los especialistas, en esta ocasión con expertos del área financiera del Banco San Juan, que acompañaron al equipo integrado por representantes de los ministerios de Minería y Producción.
La propuesta está orientada a emprendimientos desarrollados en comunidades vinculadas a la actividad minera, con la idea de que el desarrollo territorial no se quede solo en la actividad extractiva, sino que también se traduzca en más capacidades productivas locales, más servicios, más valor agregado y más oportunidades para quienes emprenden cerca de su lugar de vida.
Mujeres + Mineras se integra dentro de Mujeres + 2025, el programa impulsado desde el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación con foco en el desarrollo de emprendedoras. En esta línea específica y desde donde se trabaja en conjunto con el Ministerio de Minería, el enfoque se ajusta a las realidades de territorios mineros y propone un esquema de acompañamiento que combina formación, asistencia técnica y financiamiento productivo.
La llegada a Ullum se enmarca en la segunda etapa del programa, que también incluye a Valle Fértil y Sarmiento. La primera experiencia territorial se desarrolló en Calingasta, Jáchal e Iglesia, y dejó un antecedente que marca el rumbo: en esa etapa se seleccionó a 90 mujeres para participar de instancias de formación, con un esquema de trabajo que luego se replica en los nuevos departamentos incorporados
Qué ofrece el programa
La fortaleza de Mujeres + Mineras está en que no se limita a una capacitación aislada. Propone un recorrido integral con tres componentes que se complementan.
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Formación en temas que hoy definen el crecimiento
El programa incluye contenidos pensados para necesidades reales de cualquier emprendimiento: comunicación digital y redes, educación financiera y comercio electrónico. En términos simples: aprender a mostrarse mejor, ordenar cuentas y ampliar canales de venta. -
Acompañamiento con tutorías y mentorías
Además de los contenidos, el programa contempla instancias de tutorías y mentorías para trabajar sobre cada proyecto de forma más personalizada. Esto permite poner objetivos sobre la mesa, planificar mejoras posibles y tomar decisiones con más claridad, desde la organización interna hasta la estrategia comercial. -
Financiación para invertir y dar el salto
Uno de los puntos más relevantes es el acceso a líneas de crédito de hasta 2 millones de pesos, según la situación registral de cada emprendedora. El destino de los fondos está orientado a inversión productiva: compra de maquinaria y equipamiento, capital de trabajo, servicios profesionales e insumos necesarios para ejecutar y escalar el proyecto. La devolución se plantea en cuotas mensuales, con un plazo máximo de 15 meses y un período de gracia que busca dar margen para invertir y consolidar el crecimiento antes de empezar a pagar.
La importancia de esta iniciativa
En muchos emprendimientos del interior, el freno no es la falta de ideas ni de ganas, es la falta de herramientas para crecer. Por eso, la llegada de un programa así al territorio puede marcar diferencia. La formación aporta técnica y orden; las mentorías ayudan a traducir esa técnica en decisiones concretas; y la financiación permite materializar mejoras que suelen quedar postergadas por falta de capital.
Los cambios que se pueden incorporar son muy concretos: sumar equipamiento, mejorar procesos, aumentar capacidad de producción, profesionalizar la venta, invertir en insumos o contratar servicios técnicos que ayuden a dar un salto de calidad.
Por otra parte, el rasgo distintivo del programa es el trabajo articulado con instituciones que aportan respaldo en las instancias de formación y acompañamiento. Entre ellas se encuentran WIM Argentina, el Departamento Mujer de la Unión Industrial de San Juan y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de San Juan. Esta red busca que la experiencia no quede en un curso, sino que se convierta en un proceso real de fortalecimiento emprendedor.




