Cada 12 de junio se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, una fecha impulsada para visibilizar una problemática que afecta el desarrollo, la educación, la salud y el bienestar de millones de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo.
En este marco, las Comisiones Provinciales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI) de San Juan, San Luis y Mendoza impulsan la campaña regional “Tarjeta Roja al Trabajo Infantil”. En representación de la provincia, el Ministerio de Gobierno, a través de la Subsecretaría de Trabajo, acompaña esta iniciativa destinada a fortalecer la prevención, la sensibilización social y el trabajo articulado para la erradicación del trabajo infantil.
La propuesta busca generar conciencia sobre la importancia de garantizar que los niños y las niñas puedan crecer en entornos seguros, acceder a la educación, jugar y desarrollarse plenamente, libres de situaciones de explotación laboral.
Un compromiso regional
Bajo el lema “Juego limpio para los niños, trabajo decente para los adultos”, la campaña promueve la participación de organismos públicos, municipios, instituciones educativas, organizaciones sociales y el sector privado para fortalecer las redes de protección y acompañamiento.
Además, se invita a la comunidad a sumarse a las actividades de concientización que se desarrollarán en torno a esta fecha, con el objetivo de ampliar el alcance del mensaje y contribuir a la construcción de una sociedad comprometida con la defensa de los derechos de la niñez.
¿Qué se considera trabajo infantil?
Se entiende por trabajo infantil toda actividad económica y/o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por personas que se encuentran por debajo de la edad mínima de admisión al empleo, establecida en Argentina en los 16 años.
Consecuencias que afectan el presente y el futuro
El trabajo infantil vulnera derechos fundamentales y afecta el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Además, puede exponerlos a situaciones de trabajo forzoso, explotación laboral, precarización e incluso trata de personas.
A largo plazo, quienes atraviesan experiencias de trabajo infantil pueden sufrir consecuencias físicas y psicológicas que impactan en su calidad de vida durante la adultez. También favorece la naturalización de situaciones de sometimiento y vulneración de derechos.
Asimismo, interfiere en la escolarización, dificulta la asistencia regular a clases y limita las oportunidades de aprendizaje, desarrollo y participación social.
La detección temprana de situaciones de trabajo infantil permite brindar contención y acompañamiento tanto a los niños y niñas como a sus grupos familiares, favoreciendo la restitución de sus derechos.
Las consecuencias pueden derivar en enfermedades crónicas, discapacidades permanentes e incluso provocar la muerte, por lo que la prevención y erradicación del trabajo infantil constituye una responsabilidad compartida de toda la sociedad.
En este Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el Ministerio de Gobierno y la Subsecretaría de Trabajo renuevan el llamado a toda la sociedad para fortalecer el compromiso colectivo en la erradicación de esta problemática y avanzar hacia entornos más inclusivos, seguros y protectores para las infancias.




