Un doble atentado suicida sacudió el lunes Blida, una ciudad de Argelia a unos 40 km de Argel, donde se encontraba el papa León XIV de visita, según dijo este martes una fuente bien informada e imágenes verificadas por la agencia AFP.
«De forma totalmente categórica, se ha comprobado a través de testigos que hubo dos incidentes de seguridad ayer por la tarde en Blida, incidentes de carácter terrorista. Dos kamikazes se inmolaron y murieron», declaró la fuente a la AFP.
En un video, cuya autenticidad fue verificada este martes por la AFP, se ven dos cuerpos sin vida yaciendo en las calles de Blida.
Siguiendo su agenda, este martes León XIV partió este martes de Argel rumbo a Annaba, donde seguirá los pasos del influyente teólogo cristiano San Agustín, en el segundo día de su visita al país norafricano.
El pontífice estadounidense se convirtió el lunes en el primer papa en visitar Argelia, la primera escala de su gira a cuatro países africanos, aunque la jornada estuvo dominada por las duras críticas del presidente estadounidense, Donald Trump.
En Annaba, la antigua ciudad romana de Hipona, León visitará los vestigios del pasado histórico de la ciudad, así como un centro para ancianos pobres a cargo de monjas católicas.
La ciudad fue el hogar de Agustín, cuyo libro autobiográfico «Confesiones» es una obra fundamental en la tradición cristiana.
Por la tarde, León celebrará misa en la Basílica de San Agustín en presencia de clérigos de toda África.
Las exhortaciones del papa a favor de la paz en la guerra en Oriente Medio, desatada a finales de febrero por ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió con represalias contra el territorio israelí y las monarquías petroleras del Golfo, enojaron a Donald Trump.
Antes del viaje papal, Trump acusó a León de «jugar con un país (Irán) que quiere un arma nuclear». «No soy un gran admirador» del pontífice, dijo.
Pese a las críticas Trump afirmó que «no hay nada por qué disculparse» y que el papa «está equivocado».
«No tengo miedo, ni de la administración Trump, ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio», declaró el jefe de los católicos a bordo del avión papal.
«Creo que la Iglesia tiene el deber moral de pronunciarse con toda claridad contra la guerra y a favor de la paz y la reconciliación», expresó.
El lunes por la noche, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, un converso al catolicismo, pidió al Vaticano que se ciña a las «cuestiones morales» y «deje que el presidente de Estados Unidos se ocupe de dictar la política pública estadounidense».
El papa partirá el miércoles de Argelia para continuar la gira en Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.




