San Juan reafirmó su perfil productivo y su liderazgo regional con cifras contundentes: hoy, 95 de cada 100 dólares que ingresan a la provincia por exportaciones provienen de la minería. Este predominio del sector permitió que las exportaciones totales crecieran un 85% en los últimos dos años, alcanzando niveles de facturación que no se registraban en la última década.
El principal responsable de este salto económico es el complejo de oro y plata. Durante el último periodo, el precio internacional del oro experimentó una subida sostenida en los mercados globales. Al ser el principal metal que San Juan produce y exporta, este aumento en su valor de mercado impactó directamente en la recaudación provincial.
Este fenómeno no solo se explica por los metales preciosos. La minería no metalífera, con las cales a la cabeza, también mantiene un flujo constante de exportaciones hacia mercados clave como Chile. Sin embargo, es el volumen y el valor del oro lo que termina de inclinar la balanza, logrando que San Juan aporte casi el 30% de toda la exportación minera de la Argentina.
El impacto de este 95% de participación minera se traduce en beneficios tangibles para la comunidad a través de los fideicomisos mineros. Estos fondos, integrados por un porcentaje de las ventas de las empresas, se destinan exclusivamente a obras de infraestructura que mejoran la calidad de vida de los sanjuaninos. Entre las inversiones más recientes, se destacan proyectos hídricos por más de 15.000 millones de pesos, destinados a la impermeabilización de canales de riego, la construcción de defensas aluvionales y puentes estratégicos, como los proyectados sobre el Río Tafí y el Río La Quebrada.
Asimismo, los fideicomisos mineros han permitido financiar obras vitales de agua potable, como la nueva perforación y el refuerzo de la planta potabilizadora de Villa Mercedes en Jáchal, y la renovación de redes distribuidoras en localidades de Iglesia. Estas acciones demuestran que la minería no solo genera divisas, sino que financia el crecimiento de otros sectores productivos y garantiza servicios básicos en los departamentos donde se desarrolla la actividad.




