Parecía que terminaba en derrota la noche del miércoles para River, pero Franco Armani lo mantuvo a tiro del empate con algunas atajadas claves y en el descuento apareció Facundo Pereyra para tomar un rebote, anotar el 1-1 en el Monumental ante Bragantino y asegurarle al millonario la continuidad en la Copa Sudamericana.
Otra vez, en el último suspiro evitó la caída el equipo dirigido por Eduardo “Chacho” Coudet. Ahora fue con un equipo alternativo, a la espera de la final del Torneo Apertura el domingo próximo ante Belgrano en Córdoba, y esa insistencia tuvo premio, aunque la puntería no haya sido su mayor virtud en el juego por la quinta fecha del grupo H.
Ante San Lorenzo, por la liga doméstica, el centro de Juan Fernando Quintero se convirtió en el agónico gol que acalló el “que se vayan todos” porque estaba quedando eliminado. Todo cambió después de aquello. Ahora, en su condición de líder cómodo de la zona, el contexto era más relajado. Y nuevamente surgió el colombiano para un remate desde afuera del área: Cleiton logró impedir el gol, pero no evitar que Pereyra empate al tomar el rebote.
Entonces, no logró asegurar la clasificación a octavos de final, pero sí la continuidad en el torneo. Le falta recibir a Blooming, de Bolivia, el miércoles de la semana próxima, pero igualmente podría sentenciarse el primer puesto de River en el grupo si Carabobo no vence a los bolivianos en el duelo de este jueves que completa la fecha.
De lo contrario, en la jornada final, a River le alcanzará con el empate para asegurarse la primera posición en el grupo. En simultáneo, Bragantino y Carabobo definirán en Brasil el otro equipo que seguirá adelante en el grupo H. El segundo irá al repechaje ante un rival que surgirá de la Copa Libertadores.



