Una jugada cambió drásticamente el desarrollo del partido en el Camp Nou. Barcelona arrinconaba a Atlético de Madrid en la apertura de su serie de cuartos de final de la Champions League. Pero una escapada de Giuliano Simeone fue un punto de quiebre: propició una expulsión en el equipo local y un golazo de Julián Alvarez, mediante un tiro libre exquisito.
Cuando estaba por entrar el área y quedar mano a mano con el arquero Joan García, el delantero hijo del entrenador del equipo colchonero fue derribado desde atrás por Pau Cubarsí, casi a la altura de la medialuna. El árbitro rumano István Kovács sancionó la falta y amonestó al español de 19 años. Pero los jugadores de Atlético y, por supuesto, Diego Simeone reclambaban airadamente la expulsión al defensor blaugrana. Tras recurrir al VAR, el referí se convenció de que correspondía, anuló la tarjeta amarilla y la cambió por la roja, con lamento pero sin protestas de Cubarsí.
El cambio radical en el encuentro, en el que el cuadro madrileño pasó a tener un futbolista más, se completó con la ejecución del tiro libre. Si bien la posición parecía más apta para un zurdo, lo tomó el diestro Julián Alvarez. Y lo ejecutó a Lionel Messi, aunque con la otra pierna. El balón salió disparado fuertemente, se elevó, pasó holgadamente la barrera y cayó justo debajo del travesaño, cerca del ángulo más próximo, el derecho desde el punto de vista del atacante argentino. La volada de García fue tan espectacular como decorativa.
Habían transcurrido 44 minutos de juego y la llave daba un vuelco enorme, justo antes del entretiempo del enfrentamiento de ida. De dominado y a la defensiva en un 0-0, Atlético pasaba a estar en ventaja en el tablero y en cantidad de jugadores. Como visitante.
Para el ex delantero de River, de 26 años, se trata del séptimo tanto de tiro libre en la carrera. No convirtió por esa vía en el club millonario, pero sí anotó dos en Manchester City (uno por Champions y otro por Premier League) y, con éste, cinco en Atlético de Madrid (dos en el torneo continental y tres por la liga española). Además, éste fue el noveno tanto del cordobés en la Champions, lo cual lo convierte en el máximo anotador histórico del club madrileño en una misma versión del certamen europeo.
En la segunda mitad, a pesar de la superioridad numérica de Atlético, Barça monopolizó la pelota y se jugó en terreno colchonero. Todas las ocasiones de ataque eran blaugranas, salvo la del… segundo gol. Una trepada de Matteo Ruggeri derivó en un centro fuerte para el ingresado noruego Alexander Sørloth, que de primera, sin dejar que la pelota cayera, resolvió con un zurdazo que dejó sin posibilidades de atajar a García. Atlético de Madrid 2, Barcelona 0.
Y con ese tanteador concluyó el primer cruce de la serie, que continuará el próximo martes, ya en el estadio Metropolitano. Con la localía y el resultado favorables a Atlético de Madrid, pero con nada resuelto todavía, por supuesto, en una Champions conocida por las remontadas espectaculares.
Pase lo que pase, el cuadro madrileño se llevó del Camp Nou su primer triunfo en 20 años allí, desde un 3-1 de febrero de 2006. Había conseguido una victoria como visitante en 2024, pero en el estadio de Montjuic, mientras Barcelona reformaba su casa. Y Julián Alvarez ya guarda como joya uno de los goles más espectaculares de su trayectoria, su tiro libre a lo Messi. Y una instancia avanzada del mejor certamen de clubes del planeta.




