Aston Villa volverá a jugar una final europea después de 25 años. El equipo inglés goleó 4-0 a Nottingham Forest en Villa Park, revirtió la serie tras la derrota 1-0 sufrida en la ida y se clasificó para la definición de la Europa League, en la que enfrentará a Friburgo el próximo 20 de mayo en Estambul. La remontada tuvo fuerte protagonismo argentino: Emiliano Buendía fue decisivo en ataque y Emiliano Martínez sostuvo otra actuación sólida como uno de los pilares del equipo de Unai Emery.
La noche empezó cuesta arriba para los locales, obligados a ganar ante un rival que había golpeado primero en la ida. Sin embargo, el equipo villano tomó rápidamente el control del partido y encontró respuestas en Buendía, cada vez más importante dentro de la estructura ofensiva. El volante creó la jugada del primer gol, con una gran acción individual “pie a pie”, y asistió a Ollie Watkins para el 1-0 que igualó la serie antes del descanso.
La magistral jugada de Buendía en el primer gol
En el segundo tiempo llegó el impacto decisivo. Buendía convirtió de penal el 2-0 y desató la euforia en Birmingham. Después aparecieron los tantos de John McGinn, autor de un doblete en tres minutos (casi idéntico) que terminó de liquidar la eliminatoria y transformó la victoria en goleada. El global fue 4-1 para Aston Villa, que disputará su primera final internacional desde la extinta Copa Intertoto de la UEFA de 2001. La última gran definición continental del club inglés, de todos modos, había sido la Supercopa de Europa de 1983, apenas unos meses después de conquistar la Copa de Europa el año anterior.
“Ellos mostraron mucho carácter en la ida y sabíamos que debíamos empezar fuerte acá con nuestros hinchas. Ellos son el jugador número 12. Todos luchamos mucho, corrimos mucho y jugamos nuestro fútbol. Demostramos en toda la temporada qué tan bien jugamos y hoy también. El resultado es increíble y lo merecemos”, señaló Buendía apenas terminado el encuentro, todavía dentro del campo de juego.
La goleada de los villanos finalistas
La clasificación volvió a dejar en primer plano a Martínez. El arquero argentino disputó 10 partidos en esta Europa League, mantuvo cinco vallas invictas y recibió apenas siete goles. Además, alcanzó la séptima final de su carrera, tras las seis anteriores que jugó con Arsenal y el seleccionado argentino. Hasta aquí ganó todas, incluidos los cuatro títulos con la albiceleste. Un dato alimenta todavía más la ilusión inglesa: los últimos tres arqueros argentinos que disputaron una final en esta competencia terminaron campeones.
Buendía también completó una campaña destacada. El mediocampista fue titular en 11 de los 14 encuentros en el torneo y sumó minutos en todos los partidos. Cerró el recorrido rumbo a la final con tres goles y cinco asistencias, además de ser el tercer máximo goleador del equipo con 10. Estos números lo ubican como una alternativa para Lionel Scaloni dentro de una zona ofensiva en la que puede jugar por el centro o recostarse sobre las bandas.
El rival de Aston Villa será Friburgo, que dio vuelta la serie ante Braga, que tuvo un expulsado en el primer tiempo, y avanzó con un global de 4-3. El partido en Alemania terminó en un clima de fiesta total, con invasión de los hinchas locales al campo de juego para celebrar con los jugadores tras la clasificación a la primera final europea de su historia. Para Emery será la sexta final de Europa League de su carrera, de las que ganó cuatro.
Conference League: Batalla hizo historia con Rayo Vallecano
La otra gran noticia de la jornada para los argentinos llegó desde Francia. Rayo Vallecano eliminó a Racing de Estrasburgo y se clasificó a la primera final europea de sus 102 años de historia. El conjunto madrileño ganó 1-0 como visitante, después del triunfo por el mismo resultado en la ida, y jugará la definición de la Conference League el próximo 27 de mayo en Leipzig frente a Crystal Palace.
El equipo del barrio de Vallecas, uno de los sectores más populares y multiculturales de Madrid, atraviesa una campaña histórica en Europa. Con uno de los presupuestos más bajos de la liga española y un estadio que arrastra problemas estructurales desde hace años, Rayo construyó una identidad competitiva alrededor de un plantel que encontró en Augusto Batalla una pieza determinante.
El arquero argentino, de 30 años, volvió a ser decisivo en el momento más tenso de la semifinal. En tiempo de descuento, los locales tuvieron un penal para descontar y reabrir la serie, pero Batalla le atajó el remate al paraguayo Julio Enciso y respondió otra vez en el rebote. La doble intervención sostuvo la clasificación y terminó de convertirlo en héroe de una noche histórica para el club español.
El triunfo de Rayo que lo metió en la final
Batalla fue titular en los 12 partidos de la campaña europea de Rayo Vallecano, con cinco vallas invictas y 12 goles recibidos. En Francia también fue titular Valentín Barco para Estrasburgo, mientras que Óscar Trejo estuvo en el banco del conjunto madrileño.
Crystal Palace será el rival de Rayo en la final después de eliminar a Shakhtar Donetsk con un global de 5-3. El arquero argentino Walter Benítez estuvo en el banco de suplentes y también va por su primer título continental en Leipzig.




