Franco Mastantuono debe estar azorado, en un rincón del vestuario. Un maravilloso tiro libre en el Monumental frente a Boca, el 27 de abril de 2025, fue el envión definitivo (entre algunas otras virtudes), para llegar a la Casa Blanca. El monto total de la transferencia alcanzó los 63 millones de euros (variables incluidas) y presentado como una figura incipiente, cumplidos los 18 años, el 14 de agosto de ese mismo año.
Fue comparado con Lamine Yamal, el pichón de crack de Barcelona y solía jugar bastante seguido con Xabi Alonso, hasta que una serie de malos resultados derivó en su salida. Alvaro Arbeloa lo utiliza poco y nada, verdaderamente. Ahora, cuando el mundo del fútbol está asombrado por un escándalo sin precedentes en el vestuario del mejor club del mundo, el único argentino que tiene el plantel de Real Madrid debe seguir allí, sin poder creerlo.
“El más grave incidente jamás vivido en Valdebebas”, sugería a primera hora el diario Marca, acerca del definitivo capítulo del escándalo. Se trata de una brutal pelea entre dos de los referentes del equipo, Federico Valverde (el capitán) y Aurelien Tchouameni, que terminó con el futbolista uruguayo en un hospital.
Eliminado en la Champions League, casi sin posibilidades de ganar el título de la liga, que está por conquistar Barcelona (está a 11 puntos, con cuatro partidos por disputarse y se enfrentan este domingo, a las 16, en el Camp Nou) y con el peso de dos temporadas sin títulos, las diferencias explotaron.
Primero, en el entrenamiento de este miércoles, en Valdebebas, un cruce entre Federico Valverde y Aurelien Tchouameni terminó en una fuerte discusión que no llegó a los golpes por la rápida intervención de otros integrantes del plantel.
Según versiones, Valverde se negó a darle la mano a Tchouameni, empezando de esta manera una sesión hostil que acabó con un seria pelea en el vestuario al final del entrenamiento. En la trifulca, supuestamente de manera involuntaria y no propiciado por un golpe de Tchouaméni, el volante uruguayo sufrió una fuerte contusión que le provocó un corte en la cabeza y que lo obligó a ir al hospital. Supuestamente, no se lastimó por una trompada, sino de una caída al piso en medio del tumulto, lo que le provocó un corte en la cabeza.
Según otras versiones, después de negarle el saludo, Valverde acusó al francés de haber filtrado el incidente del día anterior. El uruguayo se puso insistente con ese tema y su compañero lo negó. Al regreso al vestuario, Tchouameni fue a tratar de aclararle a Valverde la situación. Todo transcurrió ante la pasividad del entrenador, Álvaro Arbeloa, que tiene las horas contadas en el club. Y algo más: Valverde salió del predio en silla de ruedas.
Real Madrid, el club con más seguidores en el mundo, quedó marcado a fuego. Largas horas después del incidente, publicó dos breves comunicados. El primero, cita: “El Real Madrid C. F. comunica que, tras los hechos que se han producido esta mañana en el entrenamiento del primer equipo, ha decidido abrir sendos expedientes disciplinarios a nuestros jugadores Federico Valverde y Aurélien Tchouameni.
“El club informará en su momento de las resoluciones de ambos expedientes, una vez hayan concluido los procedimientos internos correspondientes”.
En el segundo, se refiere a la salud de Valverde: “Tras las pruebas realizadas hoy a nuestro jugador Fede Valverde por los Servicios Médicos del Real Madrid, se le ha diagnosticado un traumatismo craneoencefálico.
Valverde se encuentra en su domicilio en buen estado y deberá permanecer en reposo entre 10 y 14 días, tal como marcan los protocolos médicos para este diagnóstico». La situación, evidentemente, fue lo suficientemente grave.
En mayo de 2025, Carlo Ancelotti se despidió de la Casa Blanca, motivado por la selección de Brasil. La salida de entrenador más laureado de la historia, con 15 trofeos, descubrió las grietas: era un campeón del mundo en el arte de apaciguar los egos de un plantel de estrellas, empezando por Kylian Mbappé (se fue entre risas del entrenamiento, lo que acrecentó el malestar general) y Vinícius Júnior, tan determinante en el campo de juego como protagonista de diversos excesos.
Pero el francés es el líder natural. Y ciertas decisiones personales que tomó en los últimos días son motivo de estudio. El delantero entró en la etapa de recuperación final de una lesión muscular en el muslo izquierdo que lo apartó en las últimas tres semanas. Con pocas posibilidades de sumar largos minutos en lo que resta de la temporada, aprovechó el fin de semana libre. Viajó a Italia junto con su novia, Ester Expósito, la actriz y modelo española.
Un sector de los fanáticos blancos crearon una cuenta para recolectar firmas, bajo la portada “Mbappé Out”. Además, según el prestigioso The Athletic, el crack tuvo una fuerte discusión con un asistente de Álvaro Arbeloa en medio de un practica, luego de que le cobraran un supuesto offside. Es más: el francés lo habría insultado.
Más allá de las 22 en Madrid y ya en su hogar, el uruguayo, pieza indispensable en la selección que conduce el Loco Bielsa, escribió un largo descargo en una historia de Instagram, que empieza con estos cuatro primeros párrafos:
“Ayer he tenido un incidente con un compañero producto de una jugada en un entrenamiento, donde el cansancio de la competición y la frustración hacen que todo se agrande.
“En un vestuario normal estás cosas pueden suceder y se zanjan entre nosotros mismos sin que salga a la luz. Evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento, sumado con una temporada sin títulos donde el Madrid siempre es el punto de mira y todo se magnifica.
“Hoy volvimos a tener un desencuentro. En la discusión golpeé accidentalmente contra una mesa haciéndome un pequeño corte en la frente que requirió una visita protocolar al hospital.
“En ningún momento mi compañero me ha pegado y yo tampoco lo he hecho, aunque entiendo que para ustedes sea más fácil creer que nos hemos cagado a piñas o ha sido intencional, pero eso no sucedió…”
El País, de España advierte que nada será igual a partir de la próxima temporada. “Luego de la tensión del vestuario, la directiva prepara una ‘pequeña revolución’ tras la segunda temporada en blanco del equipo”. Manuel Jabois, clásica pluma del medio, opina con dureza: “Real Madrid: del poder de la amistad al poder de los puños y las filtraciones”, es el título. Acompañado por una bajada demoledora: “La temporada estalla con la plantilla fulminando el último favor que suplicaron en el vestuario Arbeloa y Florentino: que se acabase con dignidad. Ni eso”.
Florentino, claro, es Florentino Pérez, histórico presidente del Madrid y con antigua mano de hierro. A los 79 años, mantiene el aura del pasado, va a tomar una drástica decisión con ambos futbolistas y está en contacto con José Mourinho. Se trata de airear el vestuario y volver a ganar. Lo de la ideología futbolera puede esperar.
Orfeo Suárez, escritor de El Mundo, apuesta a la mejor (peor, en realidad) síntesis posible: “El principio de autoridad perdido en el Real Madrid: ni entrenador, ni capitán, ni presidente”.
Y Mastantuono, con los botines en la mano, es testigo de un escándalo internacional. Sin precedentes.




