A Boca le falta gol y padeció esa escasez en Parque Patricios contra Vélez. A partir de la hora de juego, y con el marcador 1-1 por los tantos de Diego Valdes para el Fortín y Santiago Ascacibar para el conjunto xeneize, fue muy superior a su rival. Llegó hasta el fondo con claridad, tuvo centros, desborde, juego asociado y el habitual panorama de Leandro Paredes y Milton Delgado. Pero sus 9 no funcionan: ni Miguel Merentiel ni su reemplazante, Milton Giménez.
El ecuatoriano Enner Valencia, a sus 36 años, puede ser la solución. Un puñado de horas después de hacerse la revisión médica y firmar su contrato por 18 meses, estuvo en un palco del estadio viendo a sus compañeros. A juzgar por lo que mostró Boca, el goleador histórico de la selección ecuatoriana sabe que la pelota le llegará. Que tendrá alimento en el área. Y que no podrá fallar.
Porque el Boca de Rodolfo Arruabarrena tiene buenas intenciones. Trata bien la pelota, no se desespera y cuida a sus joyas: Leonel Flores y Tomás Aranda. Su único déficit, por ahora, es la contundencia. Y la seguridad defensiva: ante Vélez, un error de su arquero, Álvaro Montero (ex del Fortín) propició el gol de tiro libre de Valdes.
Guillermo Barros Schelotto, el entrenador de Vélez, se equivocó con los cambios: sentó a Valdes en el entretiempo y ni siquiera el ingreso de otro chileno, Claudio Baeza, le sirvió para compensar una mitad de la cancha que nunca dominó. Se dedicó a defender y agolparse para salir de contragolpe. Le salió bien porque a Boca le faltaron ideas. Y encontrar “esa” jugada que le diera el gol de la victoria. El de los tres puntos.




