Con un emotivo video publicado en sus redes sociales, Cristiano Ronaldo, de 41 años, anunció que se retira de la selección de Portugal. Después del escándalo que se desató en la última concentración lusa, en la ventana eliminatorias, cuando Cristiano llegó a irse por no estar de acuerdo con las decisiones de su seleccionador, Jorge Jesus, el futbolista se expresó y contó cómo y por qué cerró un ciclo de 23 años.
Debutó en la selección de Portugal el 20 de agosto de 2003, con apenas 18 años, de la mano del brasileño Luiz Felipe Scolari. El recuerdo se remonta al amistoso ante Kazajstán, en el humilde Estadio Municipal Ingeniero Manuel Branco Teixeira, donde los locales vencieron por 1 a 0. CR 7 ingresó en el entretiempo en lugar de Luis Figo y desde allí comenzó una historia fantástica.
Cristiano construyó una trayectoria sin precedentes con la camiseta de Portugal: disputó 234 partidos y convirtió 146 goles, marcas que lo ubican entre los futbolistas más destacados de la historia de su selección. El delantero participó en seis Copas del Mundo (de 2006 a 2026), en las que jugó 27 partidos y anotó 11 goles.
Durante más de dos décadas fue el gran referente de la selección de Portugal, con la conquista de la Eurocopa de 2016: tras vencer por penales a Francia (en 2004 perdió la final con Grecia). Además, consiguió las Ligas de Naciones de 2019 y 2025.
El impacto de esta información obligó a la Federación Portuguesa de Fútbol a emitir un comunicado respecto de este adiós de Ronaldo: “La FPF se niega a permitir que esta despedida se produzca sin el homenaje que se merece. Es nuestro firme y profundo deseo organizar, planificar, participar y colaborar activamente en lo que siempre será un homenaje a la altura de la inmensa carrera de Cristiano Ronaldo, en el que los aficionados y el país puedan aplaudir y celebrar, una vez más, al jugador que tanto nos ha dado”, reza la nota, que aún no ofrece detalles sobre este evento.
Y agregaron: “La Federación Portuguesa de Fútbol expresa su más profundo y duradero agradecimiento a su eterno capitán, Cristiano Ronaldo, quien hoy anunció su retirada definitiva de la Selección Nacional. Con un sentimiento de profunda gratitud e inmensa admiración, la Federación Portuguesa de Fútbol elogia y agradece públicamente a Cristiano Ronaldo por su extraordinaria trayectoria al servicio de nuestro país. Más que un atleta excepcional, nuestro capitán fue un líder inspirador, un ejemplo de dedicación y el máximo símbolo del espíritu de nuestra Selección Nacional”.
El Comunicado
“A los portugueses: ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de entregarla al futuro. No es una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón.

“Termina un camino que comenzó en agosto de 2003 y cambió mi vida para siempre. Cuando miro atrás y pienso en todo lo que viví en la selección, no veo sólo partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas. Veo inmigrantes que, durante noventa minutos, sintieron a Portugal un poco más cerca. Veo a millones de portugueses a quienes nunca conocí personalmente, pero que formaron parte de mi vida.
“Porque, al fin y al cabo, el fútbol es mucho más que un juego. El fútbol son las personas. A lo largo de toda mi trayectoria en la selección, busqué superar mis límites. Quise ganar, quise ser el mejor, quise hacer historia. Siempre fui exigente conmigo mismo.
“Siempre quise más, siempre creí que podíamos llegar más lejos. Y di todo lo que tenía por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas, hubo victorias que nunca olvidaré, hubo derrotas que todavía hoy me cuesta recordar. También fallé, también sufrí; hubo momentos en los que no fui capaz de dar a los portugueses aquello que tanto deseaban. Pero nunca me rendí. Y, sobre todo, nunca dejé de sentir orgullo por representar a Portugal.
“A lo largo de estos años, aprendí cosas muy sencillas. Los goles pasan, los trofeos se quedan en los museos, los récords terminan siendo superados. Pero hay algo que el tiempo nunca logra borrar: el lugar que ocupamos en el corazón de las personas. Si alguna vez los hice felices, si alguna vez un gol mío los llevó a abrazar a alguien, a olvidar una preocupación o sentir orgullo por nuestro país, todo valió la pena. Porque ser portugués también es eso. Sufrimos juntos, nos levantamos juntos.
“Portugal siempre necesitará jóvenes soñadores, jugadores que nunca se rindan, nuevas generaciones que crean que es posible llegar donde nadie ha llegado antes. Porque un país que sigue creando nuevos héroes es un país que nunca deja de creer en sí mismo.
“A mis compañeros de equipo, quiero dedicarles unas palabras muy especiales. Gracias por cada carrera, por cada abrazo, por cada conversación, por cada momento de silencio antes de salir al campo. Por cada victoria que celebramos juntos y por cada derrota que nos hizo más fuertes. Tuve el privilegio de ser su capitán, pero ningún capitán camina solo. Y ustedes son parte de mi historia.
“A todos los entrenadores, directivos, médicos, fisioterapeutas, personal de equipamiento, empleados y a tantas otras personas que han trabajado conmigo a lo largo de estos años, les doy las gracias. Muchos de ustedes no aparecen en las fotografías, pero sin ustedes, ninguna de estas fotos habría sido posible.
“A mi familia, gracias por compartir este sueño conmigo. Gracias por comprender mis ausencias, los sacrificios y los momentos en que la selección nacional tuvo que ocupar un espacio que también les pertenecía. Si he llegado hasta aquí, es porque siempre hemos estado juntos.
“Y a los portugueses, a todos los portugueses dispersos por el mundo, quiero decirles una última cosa. Hay una imagen que siempre llevaré conmigo: el momento en que empieza el himno nacional. Miro a mi alrededor, veo a mis compañeros, veo las gradas, veo niños, madres, padres y abuelos, veo portugueses que han venido de tan lejos solo para estar allí. Y durante esos minutos dejamos de ser diferentes. No hay clubes, ni colores, ni clases sociales, ni profesiones, ni opiniones. Solo hay una pasión: Portugal.
“Este sentimiento me acompañará el resto de mi vida. Hoy finaliza mi etapa en el campo con la selección nacional. Me marcho con la frente en alto, orgulloso del camino recorrido y consciente de haberlo dado todo por Portugal. Pero nunca dejaré de ser uno de vosotros. Seguiré sufriendo, emocionándome y celebrando cada victoria de Portugal con todo mi corazón.
“He dedicado mi vida a ser el mejor jugador del mundo. Hoy me doy cuenta de que la mayor victoria fue haberme ganado el derecho a representar al mejor país del mundo.
“Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí. Gracias por permitirme vivir un sueño que comenzó cuando era solo un niño en Madeira, persiguiendo una pelota.
“La camiseta número 7 siempre me acompañará; el orgullo de haberla vestido será mío para siempre. Portugal siempre formará parte de mí.
Adiós, Cristiano Ronaldo».


