Uruguay quedó eliminado del Mundial al perder 1-0 frente a España en Guadalajara, en un partido que dejó muchos interrogantes para Marcelo Bielsa. Un error de Fernando Muslera derivó en el único gol del encuentro; el entrenador sorprendió con el reemplazo del arquero en el entretiempo y también decidió sacar al capitán, Federico Valverde, cuando el equipo necesitaba revertir el resultado. La derrota dejó a la Celeste tercera en el Grupo H y sin chances de avanzar como uno de los mejores terceros. Cabo Verde será el rival de la Argentina en los 16avos de final.
España dominó la posesión desde el comienzo, aunque durante gran parte del primer tiempo le costó transformar ese control en situaciones de peligro. Uruguay respondió con un planteo conservador, un bloque defensivo muy bajo y la intención de lastimar a través de la pelota parada o con ataques directos hacia Darwin Núñez, en un desarrollo con escasas emociones.
Cuando el primer tiempo parecía encaminarse al empate sin goles, llegó la acción que cambió la historia. A los 41 minutos, una media vuelta de Álex Baena, que Muslera no logró controlar, terminó en el 1-0, en el primer remate al arco del encuentro.
La reacción de Bielsa llegó de inmediato. En el entretiempo decidió reemplazar a Muslera por Sergio Rochet, una modificación poco habitual para un arquero y que expuso el impacto del error. Consultado después del encuentro sobre si habló con el experimentado arquero tras la equivocación, respondió con una sola palabra: “Nada”. Luego relevó en conferencia de prensa que el propio Muslera decidió dejar su lugar en el entretiempo tras el error en el gol español.
El entrenador también sorprendió con la salida de Federico Valverde, el capitán, en pleno segundo tiempo para darle ingreso a Federico Viñas. Al explicar esa decisión, señaló que buscó “que el equipo tuviera mayor presencia en ataque”, una apuesta que no alcanzó para cambiar el desarrollo del encuentro.
Uruguay adelantó sus líneas durante el complemento y empujó a España contra su campo, aunque nunca encontró la claridad necesaria para inquietar de manera sostenida a Unai Simón. La ocasión más peligrosa llegó con un remate de lejos de Nicolás de la Cruz que el arquero español controló en dos tiempos. Del otro lado, Lamine Yamal volvió a ser el futbolista más desequilibrante y España también desperdició oportunidades para liquidar el partido, entre ellas un remate de Ferran Torres que se estrelló en el travesaño.
El cierre reflejó la tensión de una eliminación que se acercaba. Hubo varios cruces entre futbolistas de ambos seleccionados y, ya en tiempo de descuento, Agustín Canobbio fue expulsado por una dura infracción sobre Pau Cubarsí, por lo que Uruguay terminó el encuentro con diez jugadores.
El delantero habló todavía conmovido por la eliminación. “Estaba con las revoluciones a mil por hora. Yo sentí que no fui con la plancha”, explicó Canobbio sobre la acción que le valió la tarjeta roja. Luego apuntó al futuro inmediato del grupo: “Creo que hay que hacer mucha autocrítica, corregir cosas dentro y estar unidos. Es difícil hablar ahora”, dijo entre lágrimas. Antes de retirarse, dejó un último mensaje: “Hay que intentar reflexionar mejor las cosas”.
En la conferencia de prensa, Bielsa asumió toda la responsabilidad por la eliminación y dejó una de las declaraciones más fuertes desde que conduce a Uruguay. “Soy el responsable de esta decepción”, afirmó. Y añadió: “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada. Un paso que no dejó nada”.
El otro partido del grupo también resultó decisivo. El empate sin goles entre Cabo Verde y Arabia Saudita clasificó al seleccionado africano como segundo del Grupo H, en su primera participación mundialista, mientras España avanzó como líder con siete puntos. Uruguay terminó tercero con apenas dos unidades y se despidió prematuramente del torneo. Por segundo Mundial consecutivo.
Bielsa tampoco ocultó su autocrítica sobre el rendimiento del equipo a lo largo de la Copa del Mundo. El entrenador admitió que “no logró potenciar el poderío que Uruguay tenía en la calidad de sus futbolistas”, una reflexión que resume un ciclo mundialista que terminó antes de lo esperado para un seleccionado que llegaba con aspiraciones mucho más altas.
Cabo Verde terminó segundo en el Grupo H y será el rival de la Argentina en los 16avos de final. El cruce se disputará el viernes 3 de julio a las 19 (hora de la Argentina), en Miami, con un lugar en los octavos de final en juego.


