ZANDVOORT, Países Bajos.- La que debería haber sido una tarde muy positiva de Gran Premio para Franco Colapinto se torció ante un más que discutido apresuramiento de los comisarios deportivos de la FIA. Horas después de terminar la carrera en Países Bajos, y revisando las imágenes de la TV oficial y otras de aficionados apostados en las tribunas, resulta difícil justificar la sanción de un “drive through” y la pérdida de dos puntos en su carnet de piloto que le aplicaron a Franco. En esos momentos marchaba en la novena posición después de largar 14º y tenía grandes posibilidades de culminar en los puntos junto con su compañero Pierre Gasly, quien llegó a situarse octavo, aunque al final acabó 10º.
En el arranque de la prueba, cuando Max Verstappen se accidentó saliendo de la curva 14, adivinando por dónde pasar en medio de la nube de polvo que levantó su Red Bull, varios rivales pudieron esquivarlo a él y a Gabriel Bortoleto, que hizo un trompo sin consecuencias. Entre los perseguidores, en el medio del pelotón, pasaron por el lugar Yuki Tsunoda y el argentino.
Luego de que el japonés frenara y se tirara hacia la izquierda para esquivar un neumático del auto de Max, Franco no tuvo más remedio que pasarlo. El diferencial de velocidad era de casi 40 km/h.
En las imágenes de TV se aprecia que las banderas amarillas de la zona se encendieron después de que tanto Franco como el japonés habían pasado por el lugar. Imposible para él ver y reaccionar a lo que tenía a sus espaldas. Explicaba la sanción: “El coche 43 (Colapinto) marchaba detrás del coche 22 (Tsunoda) entrando a la curva 14 y adelantó al coche 22 en el sector de doble bandera amarilla antes de la línea (de meta) al final de la primera vuelta. Normalmente, ésta infracción requiere una penalización de stop and go de 10 segundos. Los comisarios, reconociendo las complicaciones derivadas de la gran cantidad de restos (de carrocería) sobre la pista en esa zona, lo tienen en cuenta como circunstancia mitigante y aplican un ‘drive through’ (paso por la calle de boxes) más dos puntos en el carnet”.
En la charla con los periodistas, el pilarense se entregaba al diálogo:
—¿Sentís que en esa vuelta inicial (en la que adelantó a Tsunoda, según la FIA en zona de bandera amarilla), los comisarios deberían haber sido más flexibles?
Con rostro tenso, en el que se advertía un cierto enojo que trataba de moderar, Franco contestaba:
—Creo que, en general, (los comisarios deportivos) están siendo extremadamente rígidos. Es su trabajo, ¿no? También es su trabajo ser un poco flexibles y entender la situación, sobre todo en una situación de peligro. Cuando el agarre es tan bajo y las condiciones son así, es un poco difícil para mí y para mi rival hacer una maniobra… Así que es un poco… se siente demasiado, pero… El criterio para hacerlo (juzgar estas maniobras) es entender qué es más seguro.
—Esa sanción te complicó la carrera, claro.
—Después de eso, la carrera fue muy comprometida. Es decir, la calidad de la pista, las entradas y salidas, sin agarre, y sin ritmo después.
—¿Qué tan complicadas fueron esas vueltas iniciales en general? Vimos a Max con un choque grave, a Bortoleto salvándose por poco, pero a Hulkenberg casi lo chocan de lleno.
—Fue difícil, pero creo que fue nuestra oportunidad de aprovecharla al máximo; había logrado avanzar sobre cuatro autos. Así que, en esas condiciones, estuvo bueno poder hacer algunas maniobras (de sobrepaso). El equipo sumó un punto, lo cual es positivo.
Sus declaraciones en castellano para ESPN fueron más contundentes, siempre con la debida prudencia para que la FIA no lo sancione.
—“(La sanción) me complicó. Fue una penalización extremadamente dura. Era mucho más peligroso clavar los frenos en la mitad de la recta. Fue bastante injusto, podrían ser más flexibles, les falta un poco de criterio”.
Después de relanzada la carrera tras la bandera roja debido al accidente de Verstappen, Franco marchaba noveno cuando entró a cumplir la sanción en la octava ronda. Descendió así hasta la 20ª posición y cualquier planteo racional de carrera quedó destruido. Hizo lo que pudo a través de varios esfuerzos por recuperar terreno, luchando en un frustrante “yoyo” de cambio de posiciones a medida que se sucedían las paradas para cambiar neumáticos. Se detuvo nuevamente en la vuelta 47 para calzar neumáticos blandos hasta el final.
El argentino tenía falta de agarre y una degradación alta por momentos, y eso afectó su ritmo de marcha. Arvid Lindblad (Racing Bulls), que había sido sancionado por lo mismo antes que él, lo adelantó para acabar 12º, y lo mismo hizo Gabriel Bortoleto (Audi), quien finalizó 13º, recuperándose tras su trompo que por poco no terminó contra las vallas de contención.
Más cerca del final, la FIA lo sancionó nuevamente por no reducir debidamente la velocidad en una zona de banderas amarillas. Lo recargaron con 10 segundos su tiempo de carrera y le añadieron otro punto a su superlicencia de F1, llevando el total a 3 en el día y a 4 en los últimos 12 meses. Un piloto debe perderse un Gran Premio si suma 12 puntos en un período de un año.
Tras pasar por tantas penurias, el argentino se clasificaba en la 14ª posición, la misma en la que había comenzado. Su avance al comenzar la carrera había sido espectacular: en esa primera vuelta había avanzado por muñeca y valentía dos posiciones. Era un flash del verdadero Colapinto, que lamentablemente no pudo tener continuidad.
Al finalizar sus declaraciones, Colapinto ya pensaba en la próxima carrera, el GP de Italia en Monza: “Allí tendré el paquete de mejoras y ya deseo utilizarlo en mi auto y ponerme en situación de luchar por los puntos”.
Flavio Briatore, su patrón, fue escueto y directo en el comunicado oficial del equipo: “La carrera de Franco se acabó prácticamente desde el comienzo debido a una penalización demasiado dura. Sabemos que esto ha sido decepcionante para él, pero reconocemos que estas reglas están puestas por razones de seguridad y debemos aprender de ello. Hemos tenido un fin de semana muy lejos de la perfección, pero ahora vamos a Monza dispuestos a continuar la pelea”.




