La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo una contundente victoria en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, con alrededor del 44,2% de los votos según las proyecciones, en un resultado que marca un punto de inflexión para la política alemana y amenaza con tener repercusiones en Berlín.
El triunfo convierte al líder regional de AfD, Ulrich Siegmund, de 35 años, en la figura central de la nueva correlación de fuerzas en este pequeño estado del este del país.
La estrella emergente de la ultraderecha alemana fue calificada por Spiegel calificó como «el hombre más peligroso de Alemania» con una portada de la revista semanal que le gustaba autografiar para sus seguidores.
Con menos de 40 años y una mirada ganadora, a bordo de una minimoto azul claro de la RDA, este joven, extremadamente ágil en la comunicación, de trato afable y con ideas radicales, incluso aspira a la mayoría absoluta para su partido, Alternativa para Alemania.
El líder de Alternativa para Alemania está respaldado por el temido Hans Thomas Tillschneider, autor del programa que busca eliminar la escolarización obligatoria.
En tanto, el partido Alternativa por Alemania es anti inmigrantes y afín a los presidentes ruso, Vladimir Putin, y al estadounidense, Donald Trump.
Si Siegmund consigue en un futuro formar gobierno, su programa incluiría medidas radicales como poner fin a la escolarización obligatoria, establecer clases separadas para niños con discapacidad e inmigrantes, reducir la financiación de la radiotelevisión pública y recortar los fondos destinados a las iglesias.
Vestido con un polo blanco y vaqueros, con un físico bien tonificado pero no en exceso, Siegmund, que tiene un talento innato para recordar los nombres de las personas que conoce, saluda a todos con espontaneidad. Y llevó la campaña como si siempre lo hubiera hecho, conservando la frescura de un novato.
Casado con Julia, con dos hijos, licenciado en administración de empresas y psicología económica por una universidad online y con una tesis sobre marketing de perfumes, Sigmund se unió a la Unión Demócrata Cristiana (el partido del actual canciller alemán Friedrich Merz) a una edad muy temprana, antes de pasarse a Alternativa. Es uno de los participantes en la infame reunión secreta de Potsdam, donde los sectores más radicales del partido de Alice Weidel pusieron en marcha el plan para la «remigración» de cientos de miles de personas que vivían en Alemania.
Este concepto se integró posteriormente en los programas de televisión, donde se reveló en una exclusiva televisiva.
Además, Sigmund forma parte de la cúpula de la rama regional del partido, que, según la inteligencia interna, es abiertamente extremista.
«¿Cómo es posible que alguien como él tenga tantos seguidores? «Es una especie de Robin Hood de derecha. Promete a la gente que les devolverá su Estado», explicó a ANSA la autora Jana Hansel, periodista originaria de Leipzig. «No es una fórmula nueva en la derecha. Proviene de Gran Bretaña. Es un intento de vengar el orgullo herido del Este», acotó.
«Siegmund es de Sajonia-Anhalt, habla como la gente de Sajonia-Anhalt, es un poco más atractivo que la gente de Sajonia-Anhalt, y esto genera un increíble fenómeno de identificación«, describió Hansel. Las políticas y el programa del partido son un peligro para la democracia, «pero esto demuestra la gravedad de los déficits que dejó la Reunificación», argumentó.
La disputa por el poder regional tendrá también una dimensión nacional. El 20 de septiembre están previstas elecciones en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, dos nuevas pruebas para la CDU y para el sistema de alianzas que hasta ahora ha mantenido a AfD fuera de los gobiernos.
El resultado de Sajonia-Anhalt abre así una etapa de incertidumbre en Alemania: la ultraderecha consolida su posición como primera fuerza en un estado del este, mientras el partido de Merz afronta una derrota que podría reavivar el debate sobre su estrategia frente a AfD y sobre la estabilidad de la política federal.
Con información de agencias


