Tres años después de haber cerrado las últimas tres centrales atómicas que producían electricidad, Alemania —y también otros países europeos como Francia— corrigen la ruta y emprenden, con fuertes inversiones, la investigación de la central de fusión nuclear. Esta tecnología es considerada clave para favorecer la transición ecológica en las próximas décadas, gracias a su capacidad de generar energía con cero emisiones mediante el nuclear de nuevas generaciones.
La fusión nuclear promete energía limpia, segura y prácticamente ilimitada, sin el riesgo de una reacción en cadena y con una cantidad de desechos notablemente inferior. «Prescindir del nuclear ha sido un error estratégico», afirma la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Europa reacciona así a las acciones de Estados Unidos y China, que realizan grandes inversiones en fusión nuclear y buscan resultados tecnológicos en el menor tiempo posible.
Un experto explica que la fusión une núcleos atómicos ligeros y libera una enorme cantidad de energía, el mismo proceso que ocurre dentro del Sol. A diferencia de la fisión nuclear, produce pocos desechos y es más segura. Al mismo tiempo, promete una fuente estable de energía con emisiones de carbono casi nulas, que no dependen de las condiciones meteorológicas.
Los reactores de fusión son intrínsecamente seguros. A diferencia de la fisión, en caso de incidente no hay riesgo de una reacción en cadena incontrolada.
Italia está en primera línea en la investigación, con un centro en el Instituto ENEA de Frascati, cerca de Roma. La inversión supera los 700 millones de euros. También ha desarrollado una estructura para los materiales destinados a la fusión. En el frente industrial, empresas y consorcios italianos están involucrados en abastecer infraestructura para estos materiales. Además, Italia participa en el desarrollo de tecnologías de vanguardia, como la construcción de imanes.
El apoyo económico a la fusión nuclear sigue creciendo, y las investigaciones avanzan. Sin embargo, el objetivo es que el sistema funcione produciendo electricidad competitiva en términos de precio.
El gobierno alemán invertirá 2.000 millones de euros hasta 2029 con el objetivo de lograr la fusión comercial hacia 2040.
En marzo último, la Comisión Europea presentó los documentos clave que incluyen la fusión nuclear en los laboratorios científicos, integrándola como parte de la estrategia industrial europea. Estos documentos contienen un conjunto de leyes destinadas a acelerar el desarrollo de las tecnologías «limpias» en el continente.
La fusión está entre las «tecnologías nucleares innovadoras» y es una prioridad estratégica de la Unión Europea.
Francia, como potencia nuclear, alberga en Cadarache el proyecto de fusión más grande del mundo, en el que la Unión Europea ya ha invertido 5.600 millones de dólares. El primer plasma está previsto para 2034. Además, Francia ostenta el récord mundial de mantenimiento del plasma gracias al experimento WEST.
El objetivo es que la Unión Europea construya, en esta fase, su propia base industrial y no se vea obligada a recurrir a la importación de tecnologías cuando la fusión comience a despegar comercialmente.
Sin embargo, aunque Europa está entre los líderes mundiales por el número de proyectos anunciados para la descarbonización de la industria, los datos de la Comisión muestran que casi la mitad de los proyectos anunciados aún no se han realizado y solo el 28 % ha entrado en la fase de construcción u operación.




