Un día después de que se recuperara el cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de nueve años que permanecía desaparecido desde el 24 de junio luego de los dos devastadores terremotos que azotaron a Venezuela, su madre se volcó a su cuenta de Instagram para expresar sus sentimientos. «Duelar a un hijo, creo que es una de las cosas más dolorosas que existen en la vida», sostuvo.
Blanca Martínez y su esposa Marco Gámez son venezolanos que vivieron durante varios años en la Argentina donde nació Lucas. En enero habían regresado a Venezuela. El 24 de junio el niño se había ido a pasar el día a La Guaira con sus tíos con motivo del feriado patrio en ese país. Cuando los dos terremotos se desataron se encontraba llegando al edificio donde vivían sus familiares tras pasar la tarde en la playa. Desde entonces sus padres montaron campamento entre los restos de la vivienda a la espera de que los rescatistas pudieron sacar con vida a su hijo de entre los escombros.
Un día después del hallazgo del cuerpo, la madre del niño, una psicóloga abocada a personas con enfermedades oncológicas, publicó una reflexión en su cuenta de Instagram sobre su hijo, la muerte y cómo ella, acostumbrada a hablar del tema con pacientes terminales, hoy le toca hacer el duelo por su hijo.
«Y justo en el rol donde más feliz y segura me sentía el de Maternarte mi Lucas Eduardo. El de ser tu mamá. La mamá de Lucas», comienza el mensaje que acompañó con fotos de ambos en tiempos felices.
«Justo yo, – continúa- que hablo de la muerte con mis pacientes como un proceso natural que deberíamos abrazar. Justo a mi, que le hablé siempre a Lucas sobre la muerte sin satanizarla«.
«Ahora me trago mis palabras… porque duelar a un hijo, creo que es una de las cosas más dolorosas que existen en la vida«, afirmó la mujer, quien durante toda la búsqueda compartió los avances en sus redes sociales.
Blanca sostuvo también que su «único consuelo» es la esperando de que se reencontrará con su «príncipe» en algún momento. Por último, le prometió al niño que construirá «algo maravilloso» para él.
«Te prometo una cosa Lucas, de este desastre emocional en el que me encuentro hoy, con el dolor más profundo y negro que he podido sentir, voy a construir algo maravilloso para ti hijo. No sé cómo, ni cuando. Pero lo haré!!», afirmó. «Te amo hijo. Dios dame las fuerzas», concluye el emotivo texto.
El miércoles, horas después del hallazgo del cuerpo, el padre de Lucas, Marco Gámez, había expresado sus sentimientos en un reportaje con C5N. «Ahorita es un momento que me hago muchas preguntas. Sé que no voy a conseguir respuestas», dijo el hombre.
Marco dijo que Lucas «era un niño que hablaba mucho de Jesucristo y creo que uno de los propósitos de su vida fue brindarle fe y esperanza a las personas, sobre todo en estos 15 días que noté que mucha gente tanto en Argentina como en Venezuela, como en otras partes del mundo, se unían en un movimiento de fe«.
«Cuando podamos salir y superar este momento, o aprender a vivir con esto, creo que vamos a intentar poder llevar ese mismo mensaje que Luquita quería de fe y de esperanza a todas las personas y de creer firmemente en que Dios es bueno y Dios existe», agregó, conmovido, en diálogo con el periodista.
Adelantó que el paso siguiente será darle «su cristiana sepultura o bueno, o a rendirle los honores que se merece». Además, le agradeció «a todas las personas que nos apoyaron a través de las redes sociales con sus oraciones, teniendo fe» y también destacó el trabajo de los rescatistas.
«Ellos estuvieron aquí 15 días con nosotros, fueron y son nuestra familia. Nos ayudaron bajo el sol inclemente, el calor, la humedad. Y bueno, más que darle las gracias no podía porque si bien ellos estaban haciendo un esfuerzo sobrehumano. Ellos también ponen en riesgo su vida, ellos también tienen hijos, tienen familia».
«Nosotros vamos a intentar seguir ayudando acá porque así sé que lo hubiese querido Lucas. Nos queda despedirlo en este plano terrenal, pero llevarlo por siempre en el corazón y en el pensamiento», reflexionó Gámez.


