Una nueva crisis entre Donald Trump y Emmanuel Macron sacude el vínculo diplomático entre ambos países. El presidente de Francia ha propuesto a Aurélien Lechevallier -ex asesor del Elíseo y actual jefe de gabinete del ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot- como próximo embajador del país en Washington. El gobierno francés esperaba que asumiera el cargo para el mes de septiembre, tras las vacaciones europeas.
Estados Unidos está considerando retrasar o rechazar al candidato propuesto por el presidente francés para el puesto de embajador.
Washington debate bloquear al candidato a embajador de Francia, luego que la embajada francesa en Naciones Unidas criticara la política de derechos humanos de la Casa Blanca bajo la administración Trump.
La disputa surgió a raíz de una publicación en X de la misión francesa ante la ONU en Ginebra, después de que Estados Unidos se uniera a Rusia, Corea del Norte y otros siete países para votar en contra de la prórroga del mandato del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.
Volker Türk (nacido el 27 de agosto de 1965) es un abogado y funcionario de las Naciones Unidas austríaco. Ocupa el cargo de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos desde octubre de 2022. Ha sido muy crítico de Israel y Estados Unidos en la guerra en Gaza y el respeto a la población civil.
La misión francesa escribió: «EE.UU. solía ser un referente en materia de derechos humanos. Ya no lo es. «El mundo ya no lo escucha». La frase enfureció a la Casa Blanca.
Una fuente indicó que el mensaje había sido revisado y aprobado en Francia, a través de los canales oficiales antes de su publicación.
El proceso de nombramiento de un embajador extranjero requiere la aprobación confidencial del gobierno receptor. Fuentes diplomáticas indicaron que tales nombramientos rara vez se retrasan o rechazan públicamente, ya que las discrepancias suelen resolverse a puertas cerradas.
El informe también recogía las críticas de los opositores de Macron, quienes sostienen que sus recientes nombramientos en instituciones estatales claves buscan asegurar su legado político , antes de dejar el cargo en el 2027. El Palacio del Elíseo no hizo comentarios inmediatos sobre estas afirmaciones.
También registraron el malestar de los funcionarios estadounidenses ante las recientes declaraciones públicas del ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, quien acusó a Washington de intentar influir en la política europea. Fue después de que el Departamento de Estado anunciara financiación para programas destinados a fomentar la «autoconfianza civilizatoria» en Europa, en directa relación con la migración que obsesiona a Trump.
Cuatro fuentes indicaron que aún no se ha tomado una decisión definitiva. Sin embargo, dos de ellas señalaron que los comentarios realizados por la misión de Francia ante las Naciones Unidas en Ginebra provocaron malestar entre altos funcionarios de la administración del presidente Donald Trump. Otras dos fuentes afirmaron que los funcionarios estaban intentando rebajar la tensión entre ambos aliados.
Un funcionario del Departamento de Estado declaró: «Estados Unidos está muy decepcionado por la retórica irresponsable e irrespetuosa de los franceses. Estamos respondiendo de manera adecuada a sus comentarios».
Una decisión de retrasar o rechazar al candidato de Macron supondría un paso diplomático inusual. Podría profundizar las discrepancias entre ambos países, que ya han chocado anteriormente por cuestiones arancelarias y el conflicto con Irán.
EE.UU. abandonó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, tras las críticas de Francia sobre derechos humanos. La ONG Human Rights Watch advirtió sobre amenazas a los derechos humanos durante el segundo mandato de Trump.
Las tensiones aumentaron aún más el lunes, cuando la delegación estadounidense abandonó la sala durante la intervención de Francia, en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Ucrania, acusando al país galo de realizar una «puesta en escena hipócrita».
Un funcionario diplomático francés defendió la postura del país afirmando: «El apoyo de Francia a la renovación del mandato de Türk no impide mantener un diálogo estrecho con Estados Unidos».
El funcionario añadió: «Las diferencias de opinión respecto a una votación no ponen en entredicho la calidad de nuestra relación ni nuestra capacidad para trabajar juntos».
Las relaciones entre Washington y París se han tensado durante el segundo mandato de Trump, a pesar de los contactos frecuentes entre este y Macron. Ambos gobiernos han discrepado sobre los aranceles, las críticas estadounidenses a las políticas europeas y el gasto en defensa de la OTAN.




