El presidente reelecto Luiz Inacio Lula da Silva agradeció este domingo, tras ganar la segunda vuelta electoral contra Flavio Bolsonaro, a las personas por haber ido a votar para «sostener la democracia en Brasil». Además, sostuvo que debieron «vencer la intromisión que venía desde afuera».
El ganador del balotaje, que obtuvo cuatro millones de votos más que el líder del Partido Liberal, habló desde el búnker electoral montado en San Pablo tras consagrarse ganador.
«Las personas fueron a votar porque logramos convencerlas de que el voto era muy importante para sostener la democracia de Brasil«, apuntó luego de que se comprobara que la segunda vuelta convocó a más votantes que la primera, el pasado 4 de octubre.
Además, afirmó: «Tuvimos que vencer a la intromisión que venía desde afuera a través de plataformas digitales y vamos a tener que regularlas».
Sobre las plataformas digitales y su papel en las elecciones, anunció que «vamos a tener que regularlas«, y sumó: «No puede ser, un crimen en el mundo digital tiene que tener consecuencias en el mundo real. Esta fue una derrota del negacionismo y de la mentira».
En la misma línea, dijo que Brasil no es el “patio trasero de nadie”.
En su primer mensaje público como presidente reelecto destacó que el domingo se registró “el menor número de abstenciones en la historia de Brasil” y agradeció a la juventud “que salió a las calles para defender la democracia”.
Ya divisando su cuarto mandato, Lula dio una serie de anuncios. Entre ellos, indicó que «las mujeres serán tratadas con mucho más respeto por las políticas públicas».
«Vamos a crear un sistema de ahorro universitario, para que los jóvenes no dejen de estudiar para trabajar», sostuvo el flamante presidente reelecto. Además, remarcó que durante su nuevo turno al frente de Brasil pretende «crear una inteligencia artificial brasileña. «No quiero depender de Estados Unidos o China», argumentó.
En este marco de anuncios, Lula no dudó en destacar que pretende «ser un país central, no un país periférico».
Luego, se refirió a las dificultades que podría significar para su gestión la conformación actual del Congreso de Brasil, al que describió como «conservador». Sin embargo, aclaró: «Yo no elegí al Congreso, el pueblo lo eligió».
Finalmente, se refirió a su elevada edad y estado de salud con vistas a los próximos cuatro años que tendrá por delante: «‘Lulinha’ (refiriéndose a sí mismo) no quiere otro mandato, pero voy a terminar este mandato», declaró. Y luego bromeó: «Estoy haciendo más gimnasio que ustedes».
Por último, manifestó: «Pasado mañana cumplo 81 años. Quiero asumir un compromiso: voy a hacer el mejor mandato de un presidente en la historia de este país».


