El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tuvo que responder este jueves en la Universidad de Harvard a una serie de preguntas de estudiantes sobre la corrupción en España, los casos judiciales de su esposa y su hermano, el espionaje de Pegasus o la posición española ante el Sáhara o Venezuela.
Sánchez tuvo una intervención dedicada a alertar de los riesgos de los tecnooligarcas, y tras ella hubo una serie de preguntas de estudiantes que versaron en primer lugar sobre el tema de su discurso pero que después abordaron otro tipo de cuestiones.
Así, uno de ellos preguntó al presidente del Gobierno por las causas judiciales de su esposa, su hermano y el exfiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, que dijo que estaban relacionadas con casos de corrupción y que han conllevado que otras personas estén en prisión, y le planteó qué piensa ante quienes creen que él es una de las razones de esa corrupción.
Sánchez dijo que por supuesto ha habido algunos casos de corrupción y que cuando suceden, sea el país que sea, hay que pedir al Gobierno que responda de manera efectiva.
Eso es lo que aseguró que hizo con los casos de corrupción que lamentó que haya habido en su Gobierno y su partido, pero precisó que eso es distinto de las causas que afectan a su esposa y su hermano.
«Esos no son casos de corrupción ni escándalos. Esos son otros asuntos, y, para mí, la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han cruzado ciertas líneas rojas que me llevan a una reflexión», señaló.
Reflexión que consistió en que es gratificante ser presidente porque uno puede hacer muchas cosas por su país, y ahí dijo que están sus resultados, pero que sufrir ese ataque personal es muy difícil de asumir.
«Y es mucho más difícil porque un joven estudiante como tú ya los condena, porque dices que mi hermano y mi esposa son culpables y eso no es justo porque no lo son«, señaló dirigiéndose a quien le formuló la pregunta antes de recalcar: «ese es otro asunto que lleva a la política sucia, pero no a la corrupción».
Otro estudiante se refirió al espionaje con el programa Pegasus de su teléfono móvil y de varios ministros, del que se culpa a Marruecos, y planteó si eso tuvo algo que ver con el cambio de posición de España sobre el Sáhara Occidenal.
Sánchez contestó que es cierto que hubo ese hackeo por Pegasus y que no se sabe quién lo hizo, pero se abrió una investigación y se denunció.
Añadió que puede ser criticado por muchas cosas como presidente del Gobierno, pero no cree que sus decisiones políticas muestren dependencia o falta de defensa de lo que considera valioso para el interés de los españoles.
A continuación defendió la posición española sobre el Sáhara ya que explicó que apoya la resolución de la ONU de que haya una región autónoma dentro de Marruecos, y destacó que España es el país más comprometido en financiar ayuda humanitaria para el pueblo saharaui.
Además señaló que no debería defenderse de noticias falsas y emplazó a que si alguien tiene algún tipo de información al respecto, que la haga pública.
La posición española ante la situación en Venezuela, mencionando los lazos del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero con este país, fueron objeto de otra pregunta de un estudiante de la universidad señalando que eso no encaja con las políticas que él dice defender.
Ante ello, aseguró que España no reconoció los resultados electorales de Nicolás Maduro y que siempre aboga por elecciones libres, y recalcó que el futuro de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos.


